Yahari Ore no Seishun Rabu Kome wa Machigateiru: Volumen 1 capítulo 5

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Capitulo 5: Para resumir, Zaimokuza está un poco loco[edit]

Tal vez sea un poco tarde para decir esto, pero el Club de Servicio se dedicaba a escuchar los problemas de los estudiantes y a tratar de ayudar a resolverlos.

Si no me decía eso una vez cada cierto tiempo, podría olvidar de que iba este club. Después de todo, Yukinoshita y yo solo leemos libros todo el rato. Yuigahama solo jugaba con su teléfono.

“Ehm, ¿Por qué estas aquí?”

Ella se había infiltrado tan bien que nunca nos habíamos cuestionado el motivo de su presencia. Bueno, para ser honesto, tampoco estaba muy seguro de que yo mismo fuera parte del club. ¿Era parte del club? Me gustaría dejarlo si fuera posible…

“¿Eh? Bueno, es que tengo algo de tiempo libre hoy, tu sabes…”

“–“¿Tu sabes…?”-““Aunque digas eso, no se nada. Y que demonios, ¿eres de Hiroshima o que?”

“¿Huh? ¿Hiroshima? Soy de Chiba”

Bueno, en realidad las personas que hablaban con el dialecto de Hiroshima, añadían siempre “tu sabes” para concluir una frase, pero al decírselo a la gente, parecen sorprenderse. Tenia una pésima imagen de cómo hablaban los tipos de Hiroshima, pero las chicas que hablaban con un autentico acento de Hiroshima eran realmente lindas. De hecho, su acento podría entrar fácilmente a mi lista de los diez acentos más lindos.

“Hmph. No creas que porque naciste en Chiba está bien que tú te identifiques como alguien “de Chiba”.

“Oye, Hikigaya-kun. No tengo la más mínima idea de lo que estás tratando de decir…”

Yukinoshita me dio una mirada llena desdén. Pero la ignoré.

“Vamos entonces, Yuigahama. Primera pregunta. ¿Cómo llamarías a un insecto negro que se vuelve bolita cuando lo tocas?”

“¡Un insecto cochinilla!”

“Hm… Esa es la respuesta correcta. Quien diría que entiendes el dialecto de Chiba… Bueno, vamos con la pregunta dos. Si pudieras elegir una guarnición para acompañar tu almuerzo, ¿Cuál seria?”

-“¡Maní de Miso!”

“Hmmm… Puede que sea cierto que eres de Chiba”

“Eso es lo que he estado diciéndote, ¿tu sabes?…” Yuigahama puso sus manos en ambos costados de su cadera, con la cabeza inclinada parecía estar pensando: “¿Qué demonios está pensando este chico?. Yukinoshita por su parte estaba sentada en su silla con un codo puesto sobre la mesa, sostenia su frente con la mano. Dejó escapar un suspiro.

“… Oye, ¿Qué fue todo eso tan de repente? ¿Hubo puntos en ese intercambio?

Por supuesto, nunca hubo ningún punto.

“Solo era el “Trans-Chiba Ultra Quiz”. Para ser concretos, por “trans” me refiero a que va desde Matsudo a Choushi”

“¡Eso no cubre mucho!”

“Bien, bien, podemos hacerlo desde Sawara a Tateyama”

“Asi que vas desde lo más alto hasta lo más bajo…”

…Ustedes dos, ¿Cómo pueden saber tanto solo con decir los nombres de las ciudades? ¿En serio tanto adoran Chiba?

“Bien, entonces, tercera pregunta. Si toman la Linea de Sotobou hacia Toke, ¿Cuál es el nombre del animal que por cualquier razón aparece?”

“Ah, hablando de Matsudo, Yukinon, escuché que hay algunas buenas tiendas de ramen por ahí. Deberíamos ir juntas alguna vez.

“Ramen… No he probado mucho el ramen así que no lo se…”

“¡Esta bien, esta bien! ¡Yo tampoco he probado mucho el ramen!”

“¿Eh? ¿Cómo es que eso está bien? Explícate un poco mejor”

“Hmm, ¿Qué decía sobre Matsudo…? Bueno, allí se encuentra una tienda que se llama Nantoka, dicen que el suyo es muy bueno…”

“¿Me estás escuchando?”

“¿Ehm? Si, lo estoy haciendo. Ah, pero también hay otras buenas tiendas por ahí también. Queda cerca de mi casa así que lo sé todo sobre esa zona. Mi casa queda como a cinco minutos de aquí, como veras. Hay una tienda por la que paso siempre cuando llevo a mi perro a pasear”

… La respuesta correcta era “avestruz”, Si vas en tren y de repente ves por la ventana verás un avestruz, estoy seguro que estarías más que sorprendido, quedarías impresionado.

Suspiro

Deje que esas dos chicas siguieran su conversación sobre ramen y volví a mi libro.

Éramos tres personas en aquel salón, pero aun así me sentía solo. ¿De que demonios iba todo eso?

Pero bueno, supongo que pasar tiempo así me hacia sentir como si fuera un estudiante de preparatoria normal. Comparado a los de secundaria, los de preparatoria tenían más tiempo libre para hacer las cosas que les gustaba, así que tendían a interesarse en modas o comida. Así que su conversación sobre ramen se sentía como una verdadera conversación de chicos de preparatoria.

… Aunque, debo admitir que los estudiantes de preparatoria no hacían cosas como el “Trans-Chiba Prefecture Ultra Quiz”

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Fue al día siguiente, cuando caminaba hasta la sala de club que me encontré a Yukinoshita y a Yuigahama paradas frente a la puerta. Me pregunté que estarían haciendo cuando noté que estaban mirando cuidadosamente a través de una pequeña abertura que habían hecho en la puerta.

“¿Qué hacen?”

“¡Hyahh!”

Escuche ese lindo grito cuando ambas chicas saltaban al mismo tiempo asustadas.

“Hikigaya-kun… Me sorprendiste…”

“Soy el único sorprendido aquí…”

¿Qué tipo de reacción era esa? Me recordaba a la forma en la que el gato de mi familia se comportaba si caminaba por la sala a medianoche.

“¿Podrías evitar volver a asustarnos de esa manera?”

La manera en la que Yukinoshita me daba una mirada de irritación me recordó a la perfección al gato de mi familia. Ahora que lo pienso, el gato era bastante amistoso con todos en la familia excepto conmigo. Esa era otra de las cosas en las que Yukinoshita me lo recordaba.

“Bueno, lo siento. ¿Qué están haciendo?”

Yuigahama volvió a hacer una abertura en la puerta y miró cuidadosamente. Fue ella quien respondió mi pregunta.

“Hay alguien sospechoso en el salón del club”

“Ustedes dos son las únicas que me parecen sospechosas”

“Quieto. Corta el rollo. ¿Serias tan amable de ir a ver quien es?”

Yukinoshita me ordenó aquello con una mirada irascible.

Hice lo que me pidieron, me paré en frente de las dos chicas y miré dentro del salón, luego di un paso adelante.

Lo que nos esperaba era una ráfaga de viento.

Al momento de abrir la puerta, nos encontramos con una fuerte brisa. Era de esas brisas características de las escuelas que son construidas cerca del mar, esta recorrió el salón de clases haciendo volar varios papeles.

Aquel espectáculo me recordaba los trucos de magia en los que un montón de palomas salían volando desde el sombrero del mago. En el medio de todo eso, había una persona de pie.

“Ku, ku, ku, ¿Quién diría que nos reencontraríamos en un lugar como este? Es sorprendente. Te he estado esperando, Hikigaya Hachiman”

“¿Q-que dijiste?”

El estaba esperándome, ¿Y estaba sorprendido? ¿Qué diablos fue eso? Soy el único que debería estar sorprendido.

Me hice camino a trabes de los blancos papeles que revoloteaban por la habitación para poder tener una mejor vista de mi oponente.

Al final, la persona que apareció fue… fue… Oh, no, olvídenlo, olvídenlo. No tengo nada que ver con Zaimokuza Yoshiteru.

Bueno, mejor dicho, no tenía nada que ver con la mayoría de las personas en esa escuela. Pero entre todas las personas, ese tipo era con quien menos quería tener algo que ver. Quiero decir, mírenlo, todavía no era verano y ese tipo estaba sudando a chorros porque vestía un maldito abrigo y guantes sin dedos.

Incluso aunque lo conocía, debía fingir que no era así.

“Hikigaya-kun, ese tipo que esta ahí parece conocerte…”

Yukinoshita se escondía detrás de mi, viendo cuidadosamente sobre mi espalda a “ese tipo que estaba ahí”. Zaimokuza pareció asustarse un poco al ver su mirada, pero rápidamente se recompuso y comenzó a reír en voz alta.

Exagerando aun más sus expresiones, comenzó a encoger sus hombros y a sacudir su cabeza.

“Y pensar que podrías olvidar a tu viejo amigo… Que detestable, Hachiman”

“Dice ser tu viejo amigo”

Yuigahama me miró fríamente. Parecía como si con ello me dijera: “Muéranse, pedazos de basura”

“De hecho, viejo amigo. ¿Todavía lo recuerdas, no? Como enfrentamos esos duros tiempos juntos…”

“Nos emparejaron en clase de Gimnasia. Eso fue todo”

No pude soportarlo más y di esa respuesta. Esto causó que Zaimokuza hiciera una mueca.

“Humph. Cosas tan malas como esas solo pueden ser llamadas infierno. ¿Emparejarse con alguien que te agrade, dicen? Ku, ku, ku, ¡Como si tuviera el deseo de tener algún amigo con un cuerpo como el mío!... Es como si quisiera experimentar la separación de mi cuerpo, si eso es amor, ¡Entonces no necesito amor!

El se giró y comenzó a mirar por fuera de la ventana. Seguramente, para él la imagen de una hermosa princesa flotaba en el cielo, o tal vez alguien le gustaba demasiado “El Puño de la Estrella del Norte”.

“¿Qué quieres, Zaimokuza?”

“Hah, así que me hablas según el nombre que está grabado en mi alma. Bueno, no está de más decir que soy yo, el Maestro Esgrimidor General, Zaimokuza Yoshiteru”.

El rápidamente lanzó su abrigó hacia atrás para hacer un efecto dramático, mientras tanto ponía una galante expresión en su regordete rostro mientras miraba en nuestra dirección. Parecía que había caído totalmente en el juego mental que había creado y en su personaje como “Maestro General Esgrimidor”.

Solo verlo hacia que me diera un fuerte dolor de cabeza

O tal vez debería señalar que el dolor no estaba en mi cabeza, sino en mi corazón. Más importante aun, podía sentir como las miradas de Yukinoshita y Yuigahama se hacían cada vez más fuertes y más dolorosas.

“Oye… ¿Qué significa eso exactamente?”

Yuigahama se veía claramente irritada… O tal vez triste… El hecho es que ella me miraba a mi. Pero seriamente, ¿Por qué me miraba a mí?

“Este tipo… Zaimokuza Yoshiteru, solíamos ser compañeros en clases de Gimnasia.

Para ser honesto, eso era todo lo que éramos. Mi relación con Zaimokuza no se extendía más allá de eso… Entonces, tampoco seria inapropiado en algún sentido decir que éramos compañeros que enfrentaban juntos tiempos difíciles.

Seriamente, era un infierno ponerte de compañero con alguien a elegir.

Zaimokuza también pasó por ese mismo dolor, el también conocía lo terribles que esos momentos podían llegar a ser.

Desde la primera clase, Zaimokuza y yo fuimos emparejados al ser los unicos que no habian sido elegidos por alguien más, siempre nos ponian juntos. Para ser honesto, deseaba cambiarle ese zoquete con chuunibyou a cualquier otro grupo, pero al no poder hacerlo me di por vencido. Tambien consideré declararme agente libre, pero tomando en consideración mi nivel era muy difícil hacerse con mis servicios, asi que tampoco funcionó. Ok, bien, bien, mentí. Solo era que Zaimokuza y yo eramos los unicos que no teniamos amigos.

Al escuchar mi explicación, Yukinoshita comenzó a mirar a Zaimokuza por sobre mi espalda. Luego, pareció quedar satisfecha con ella y asintió.

“Aves del mismo plumaje vuelan juntas, ¿no?”

Y por supuesto, ella tuvo la peor conclusión posible.

“Idiota, no me compares con él. Todavía no soy una causa perdida. Primero que todo, ¡Ni siquiera somos amigos, maldición!”

“Hmph, estoy de acuerdo. De hecho, no tengo ningún amigo… Estoy solo”

Zaimokuza habló con tristeza y en un tono auto-irrisorio. Mírenlo, está de vuelta a la normalidad.

“Bueno, no importa. Tu amigo al parecer necesita algo de ti, ¿no?”

Escuchar a eso de Yukinoshita casi me hace llorar. Oír la palabra “amigo” no me hacia sentir tan triste desde la secundaria…

No me había sentido tan triste desde que en la secundaria Kaori-san me dijo: “Me agradas, Hikigaya-kun, eres muy buena persona y todo, pero salir contigo seria… ¿Por qué mejor no somos solamente amigos?” – Realmente, no necesito amigos como esos…

“¡Mwahahaha! Lo había olvidado completamente. Por cierto, Hachiman, ¿Este es el Club de Voluntarios, no?”

Zaimokuza había vuelto en su personaje, riendo extrañamente y mirándome.

¿Qué diablos se suponía que era esa risa? Nunca había escuchado algo como eso.

“Si, este es el Club de Voluntarios”

Yukinoshita respondió por mi. Cuando hizo eso, Zaimokuza la miró por un segundo y luego volvió a mirarme rápidamente. ¿Por qué demonios tenia que mirarme a mi?

“¿E-en serio? Entonces si la información de Hiratsuka-sensei es cierta, estas en la obligación de cumplir mis deseos, Hachiman, ¿no?.Y pensar que después de cientos de años Hachiman regresaría a ser mi fiel sirviente… Debe ser por obra de Hachiman el Gran Bodhisattva”

“No es como si el Club de Voluntarios fuera a cumplir tus deseos… Solo te ayudaremos un poco”

“…Hm. Entonces, Hachiman, dame una mano con esto. Fu, fu, fu, ahora que lo pienso, somos iguales ¿no?. ¡Iguales como en aquellos viejos tiempos en los que tratamos de conquistar los cielos juntos!

“¿Qué paso con eso que yo era tu “sirviente”? Y ¿Por qué diablos solo me miras a mi?”

“Gollum, Gollum, ¡esas cosas son triviales entre personas como nosotros! ¡Haré una excepción en este caso!”

Zaimokuza empezó a estornudar de una manera totalmente ridícula, intentando cubrir bien su dialogo. Entonces volvió a fijar su mirada en mi.

“Me disculpo. Es que parece que corazones de los hombres se han vuelto cada vez más corruptos si los comparas a los de los tiempos de antaño. Oh, como extraño la pureza de las personas en la Era Muromachi… ¿No sientes lo mismo, Hachiman?”

“Absolutamente no. Y seriamente, muérete”

“Ku ku ku. Como si la muerte pudiera asustarme, ¡solo me garantizaría un nuevo mundo para conquistar!

Zaimokuza levantó sus brazos dejando que el viento levantara un poco su abrigo.

Al parecer tenia una gran tolerancia cuando las personas le decían que se muriera…

Yo era igual… Supongo que al ser victima de abusos verbales todo el tiempo te da una capacidad para poder devolver o aguantar esos gestos… Era una muy triste habilidad para tener… Realmente me daban ganas de llorar.

“Uwah…”

Yuigahama parecía totalmente asqueada. Me parecía que estaba también algo más pálida.

“Hikigaya-kun, ¿podemos hablar un momento…?”

Después de decir eso, Yukinoshita me jaló fuertemente hacia abajo y me habló directamente a la oreja.

“¿Qué está sucediendo? ¿Qué es todo eso del Esgrimidor?”

El hermoso rostro de Yukinoshita estaba muy cerca del mío, hablaba con un tono de complacencia. Pero sin dudas, la voz de Yukinoshita no tenía ni una pizca de seducción.

Encontrándome con eso, sentí que era más que suficiente con responder a su pregunta con una sola oración.

“Eso es chuunibyou, solo chuunibyou”

“¿Choo-nee-byou?”

Yukinoshita me miraba con la cabeza inclinada hacia un lado. Me di cuenta que, cuando las chicas pronuncian la silaba “choo”, sus labios toman una forma muy bonita. Que descubrimiento tan extraño.

Yuigahama quien estaba tratando de oír nuestra conversación, también se unió.

“¿Es algún tipo de enfermedad?”

“No es ninguna enfermedad. Solo piensa en ello como un tipo de argot”

Para acortar, el chuunibyou era una condición mental que guiaba al comportamiento, experimentada generalmente por estudiantes de secundaria. Era algo bastante embarazoso.

Por sobre todos ellos, Zaimokuza era de un tipo muy malo entre los que tenian chuunibyou, que ameritaba el titulo de “jakigan”

Estas son personas que desean con locura tener las mismas habilidades y poderes extraños que ven en manga, anime y videojuegos, ellos se comportan como si tuvieran estas habilidades. Por supuesto, ya que creían que tenían esas habilidades, ellos creaban también historias en las que explicaban el porque de sus “poderes”, fingiendo ser, por ejemplo, la reencarnación de algún guerrero legendario o una persona elegida por los dioses, o una especie de agente secreto. Entonces, no queda de otra más que actuar de acuerdo a su historia.

¿Por qué hacen cosas como esas?”

Porque les parecía genial

Bueno, para ser sincero, pienso que toda persona que haya cursado la secundaria ha tenido algún pensamiento similar por lo menos una vez en su vida. Es como si cada uno de ellos se haya parado alguna vez frente al espejo y haya dicho: “Buenas tardes a todos los que sintonizan CuentaAtrás TV. Umm, es hora de que escuchemos una nueva canción sobre el amor verdadero, yo escribí la letra…”

En esencia, un chuunibyou era el más extremo ejemplo de ello.

Entonces, explique con detalle que era un chuunibyou, Yuigahama pareció quedar satisfecha con mi explicación. Pensé, bueno, siempre admiré la manera en la que su mente era fácil de moldear. Era como si estuviese diez pasos delante de mí y no necesitaba muchas explicaciones para entender de qué iban las cosas.

“Tengo una idea de lo que sucede…”

En contraste con Yukinoshita, Yuigahama no se veía muy feliz y estaba palideciendo cada vez más. Para ser honestos, no pensé que ella podía tener una idea de aquello con solo oír mi explicación, no era como Yukinoshita que era quien entendía las cosas de una manera extraña.

“Entonces, es como crear una historia de fantasía e interpretarla a diario, ¿cierto?”

“Correcto. En su caso, parece haber usado a Ashikagi Yoshiteru, el trigesimo tercer shogun de Muromachi Bafuku, como base. Probablemente sea más fácil para él ya que comparten el mismo nombre”

“¿Por qué te considera su compañero?”

“El probablemente tomó mi nombre, Hachiman y lo convirtió en Hachiman, el Gran Bodhisattva, el dios de la guerra alabado en Seiwa Genji. Has oído del Santuario de Tsurugaoka Hachiman, ¿cierto?”

Después que respondí, Yukinoshita se quedó en silencio. ¿Qué iba mal? La miré inquisitivamente y noté que ella estaba mirándome con los ojos muy abiertos.

“Estoy sorprendida. Estás bastante informado”

“… Si, supongo”

Recuerdos no placenteros emergían en mi, rápidamente miré hacia otro lado e intenté cambiar el tema.

“Escuchar como Zaimokuza saca cada expresión de una especie de trivia histórica es bastante molesto, pero por lo menos saca todo de historia real”

Al escuchar eso, Yukinoshita miró brevemente a Zaimokuza y luego se volvió hacia mi con una genuina expresión de displicencia.

“… ¿Estas diciendo que hay gente peor que “eso”?”

“Si”

“Para referencia personal, ¿Qué tipo de personas son esas?”

“En un principio, habían siete dioses en este mundo. Hay tres dioses de la creación: El Sabio Emperador Garin, la diosa guerrera Mítica y Heartia, la protectora de las almas. Tambien habían tres dioses de la destrucción: El Rey de los Tontos, Ortho, el Templo Perdido, Rogue y la deidad de la Falsa Sospecha, Lailai. También estaba el dios de la Eterna Ausencia, el cual no tenia nombre. Desde el inicio de los tiempos, esos siete dioses trajeron prosperidad y destrucción a este mundo. Ahora, el mundo ha vivido ese ciclo durante seis ocasiones y el Gobierno Japonés esta intentando prevenir la destrucción del mundo buscando los cuerpos donde esos dioses han reencarnado. Entre todos esos dioses, el más importante de todos es el dios de la Eterna Ausencia sin nombre, cuyos poderes todavía no son completamente comprendidos, y yo, Hikig- ¡Hey! Eres realmente buena haciendo preguntas, ¿Eh?... ¡Hahahaha, estoy temblando, casi me atrapaste e hiciste que soltara toda la sopa!”

“Pero no estaba tratando de hacerte decir nada de eso…”

“Desagradable…”

“Yuigahama, ten cuidado con lo que dices. Podrías terminar muriendo accidentalmente uno de estos días”

Yukinoshita suspiró exasperada, luego volvió a mirar sobre mis hombros otra vez a Zaimokuza antes de volver a hablar.

“En otras palabras, Hikigaya-kun es del mismo tipo de persona que ese sujeto de ahí. Por eso es que está tan informado sobre lo que es ser un Maestro Esgrimidor de no-se-que”

“No, no, no. ¿Qué dices, Yukinoshita-san? Por supuesto que eso no es verdad. Por supuesto que hay una razón para estar tan informado… Es debido a que decidí estudiar historia japonesa, ¿sabes?... Es debido a que jugué “La Ambición de Nobunaga”, ¿sabes?”

“Uh-huh”

Yukinoshita me dio una mirada dudosa. Claramente, era culpable hasta que me probase inocente.

Pero no retrocedí. Porque no era lo mismo que Zaimokuza. Podía mirar a Yukinoshita directo a los ojos, debido a que lo que ella había dicho no era exactamente cierto.

De hecho, no era lo mismo que Zaimokuza… Nunca más.

El nombre “Hachiman” es bastante poco común. Por eso, durante mi infancia me preguntaba si era algún tipo de ser especial de alguna manera. Debido a que era bastante apegado al manga y al anime de pequeño, fue algo normal caer en esas fantasías.

Acostado en mi futon, podía imaginar algún tipo de poder oculto en lo profundo de mi ser, y que un día, esos poderes despertarían y yo tendría que aventurarme en una lucha por el destino del mundo. Preparándome para ese día, decidí escribir un diario de mi mundo de fantasías y reportarlo cada tres meses al gobierno, supongo que todo el mundo hacia ese tipo de cosas…¿verdad?... ¿No?

“Bueno, ¿Cómo debería ponerlo…? En el pasado, probablemente podríamos ser considerados lo mismo, pero es diferente ahora”

“Hm, me pregunto…”

Yukinoshita me mostró una sonrisa burlona y se alejó de mí, yendo hacia Zaimokuza.

Mientras la veía caminar, un pensamiento invadió mi mente.

¿De verdad era diferente a Zaimokuza?

La respuesta era “si”

Ya no tengo esas estúpidas fantasías, no escribo diarios de un mundo espiritual o reportes al gobierno. La ultima cosa que he escrito en mi memoria reciente fue la “Lista de personas que no perdonaré nunca”. Por supuesto, Yukinoshita encabezaba la lista.

No iba por ahí jugando con mis figuras de Gundam mientras hacia los efectos de sonido con mi boca, tampoco me colgaba pinzas para ropa en todo el cuerpo intentando parecer el robot más fuerte de la historia. También superé ese tiempo en el que me hacia armamento de auto-defensa con bandas elásticas y papel aluminio. Dejé de hacer cosplay frente al espejo con el abrigo de mi padre y las pieles falsas de mi madre.

Era diferente a Zaimokuza.

Cuando por fin decidi ponerle fin a mi indecisión y sacar una conclusión, Yukinoshita ya estaba parada frente a Zaimokuza. Yuigahama susurraba cosas como “¡Yukinon, corre!” – Ugh, pobre tipo.

“Creo que ya entiendo. Quieres que te ayudemos a curar tu enfermedad, ¿Estoy en lo cierto?”

“… Hachiman, he venido hasta aquí para ver si acataras nuestro acuerdo de cumplir nuestros deseos. En esta ocasión, es un simple y sublime deseo”

Zaimokuza evitaba la mirada de Yukinoshita y me miraba a mí. El había perdido el hilo y había dicho “nuestros”, dejando atrás el dialogo en primera persona. ¿Qué tan confundo estaba?

Me di cuenta de una cosa… Este tipo… Cada vez que Yukinoshita le habla el hace de cuenta que las cosas son conmigo.

Bueno, no es algo que no comprendiera. Antes de saber que tipo de persona era Yukinoshita, también me ponía nervioso y se me hacia difícil verla a la cara.

Pero Yukinoshita no tenia la misma sensibilidad que las personas normales, por lo que mucho menos podría entender el tipo de ansiedad que a veces sufren los hombres.

“Soy la única aquí que te está hablando. Cuando alguien te habla, debes mirarle a la cara al menos”

Al decir esas palabras, Yukinoshita tomó a Zaimokuza por el cuello de la camisa y lo obligó a verla directamente.

De hecho, aunque Yukinoshita no tenia modales por si misma, resultaba bastante molesta cuando se trataba de los modales de otras personas. Era tanto así, que me aseguraba de saludarla apropiadamente cuando entraba a las sala del club.

Cuando soltó el cuello de la camisa de Zaimokuza, este empezó a estornudar fuertemente. Como esperaba, el no pensaba desprenderse del personaje en ese momento.

“…Mwahahaha… Por Jove…”

“Y deja de hablar asi”

“….”

Cuando se vio atrapado por Yukinoshita, a Zaimokuza no le quedó de otra más que permanecer en silencio y ver al suelo.

“¿Por qué vistes un abrigo en esta temporada?”

“… Hmph, el manto me protege de las energías demoníacas de este mundo, además, es uno de mis doce instrumentos divinos. Pero cuando reencarné en este mundo, me permitió cambiar mi cuerpo a la forma más apropiada. ¡Bwahahaha!”

“Deja de hablar asi”

“Ah, esta bien…”

“Entonces, ¿Por qué vistes guantes sin dedos? ¿Cuál es el punto de eso? No puedes proteger tus dedos de esa manera…”

“… Ah, si… Um… Esto es algo que he heredado de mi vida pasada. Es uno de mis doce instrumentos divinos. Dispara diamantes, también se me hace más fácil pelear con ellos… Por eso dejo mis dedos descubiertos. ¡Bwahahaha!”

“Hablando así de nuevo…”

“Hahahaha… haha… hah”

Zaimokuza había comenzado con una risa estridente, pero gradualmente fue bajando hasta ser a penas audible. Luego se quedó en silencio.

Quizás ella sentiría lastima por el en ese punto, pero Yukinoshita hizo un cambió completo en la expresión de su rostro, ahora parecía bondadosa.

“En cualquier caso, ¿Lo que quieres es que nosotros curemos tu enfermedad?”

“… Ah, no es una enfermedad, aunque…”

Zaimokuza todavía no lograba mirar a Yukinoshita a la cara y hablaba con una voz muy baja. Me miraba fugazmente cada cierto tiempo con una expresion de preocupación en su rostro.

Había vuelto a su verdadera forma.

Parecía ser que Zaimokuza no era capaz de seguir con su personaje mientras la mirada penetrante de Yukinoshita estuviese sobre él.

Ugh, ¡No podía ver más de aquello! Zaimokuza era demasiado lamentable. Me daban ganas de lanzarle un salvavidas.

Por el momento, decidí que era mejor separar a Zaimokuza de Yukinoshita, di el primer paso para acercarme a ellos pero algo me frenó.

Fue el haber pisado uno de los papeles que habían volado por la habitación cuando entró la ráfaga de viento.

Cuando lo levanté, me di cuenta que en el estaban escritos una seguidilla bastante alocada de kanjis, mi atención fue totalmente ocupada por aquella hoja de papel.

“Esto es…”

Levanté la mirada hacia el centro del salón. Esas hojas estaban compuestas por cuarenta y dos hojas por cada línea y treinta y tres líneas cada una. Estaban regadas por toda la habitación. Las comencé a levantar una por una y las organicé según su orden secuencial.

“Hm, como lo esperaba, no hizo falta que te dijera nada para que te dieras cuenta. No por nada luchamos contra esos tiempos infernales juntos”

Zaimokuza hablaba con bastante emoción en su voz, yo simplemente lo ignoré. Yuigahama estaba viendo los papeles que sostenía en mis manos.

“¿Qué es eso?”

Le pasé la pila de papeles y ella enseguida comenzó a ojearlos, intentando comprender su contenido. Podía ver un signo de interrogación sobre su cabeza cuando trataba de leer cada pagina, finalmente, ella respiró profundamente y me devolvió los papeles.

“¿Qué es esto?”

“El boceto de una novela… Creo”

Reaccionando ante mis palabras, Zaimokuza aclaró su garganta intentando recomponer la conversación.

“Le estoy muy agradecido por su observación. De hecho, ese es el manuscrito de una novela ligera que he estado escribiendo y que quiero enviar a un concurso para nuevos autores. Como no tengo amigos, tampoco tengo segundas opiniones. Por favor, lean eso”

“Por alguna razón, tengo el sentimiento de que en medio de eso, el dijo algo realmente triste…”

Podría decirse que querer ser autor de novelas ligeras era una consecuencia obvia de alguien que ha tenido chuunibyou. Era bastante entendible esa necesidad suya de querer traer algo de su imaginación a la vida. En adición, los que tienen chuunibyou no serian tan malos novelistas de aprovechar su increíble imaginación. Y es más, para ellos seria agradable ganarse la vida con algo que adoran profundamente.

Así que no me pareció extraño que Zaimokuza quisiera convertirse en escritor de novelas ligeras.

Era más extraño el hecho de que viniera hasta aquí a mostrarnos su trabajo.

“Hay lugares donde puedes colgar cosas como esta y pedir la opinión de las personas, ¿Por qué no intentaste con uno de esos?”

“Para nada. Esas personas no tienen piedad, tanta critica podría matarme”

… Que debilucho.

Aunque ciertamente, en el Internet hay personas no se moderan a la hora de decir las cosas, cualquiera que fuera tu amigo trataría de decirte cosas que solo te hicieran sentirte mejor contigo mismo.

Generalmente hablando, al considerar mi relación con Zaimokuza seria un poco difícil ser estricto con él. También era difícil criticar duramente mirándole a la cara. Esto podría ser como meterse en una glorieta. Pero eso era solo hablando generalmente…

“Pero entonces…”

Miré hacia otro lado y dejé escapar un suspiro. Sabía perfectamente que significaba esa expresión en el rostro de Yukinoshita…

“Yukinoshita tal vez sea más dura que la gente en Internet, ¿sabias?”

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Yukinoshita, Yuigahama y yo nos llevamos a casa una copia del manuscrito de Zaimokuza nos dio a cada uno y decidimos pasar la noche leyéndolo.

Si fuera a catalogar según el género la novela de Zaimokuza, diría que se trataba de una de esas de acción y superpoderes desarrollada en una escuela.

Tomaba lugar en una pequeña ciudad de Japón, repleta de organizaciones secretas y personas con superpoderes que recordaban sus vidas pasadas, luchando entre ellas. En el medio de todo eso, un hombre completamente normal despierta sus poderes y comienza derrotar a sus enemigos en un gran espectáculo.

Para cuando terminé de leer la novela, el cielo estaba esclareciendo.

Como resultado, terminé durmiéndome en casi todas mis clases. Pero después de eso, de un largo sexto periodo y un breve timbrazo para la vuelta a casa, me moví directamente hasta el salon del club.

“¡Oye, espera, espera!”

Mientras entraba al edificio especial, escuché una voz que me llamaba por detrás. Cuando volteé, me di cuenta de que Yuigahama estaba detrás mío con la mochila echada al hombro.

“Hikki, no te ves para nada bien. ¿Qué te sucede?”

“Ah, bueno, quiero decir… Cuando pasas una noche entera leyendo y sin dormir te puedes quedar cansado… Realmente tengo mucho sueño. Oye, ¿Cómo es que tu no te ves cansada después de leer eso?”

“¿Eh?”

Yuigahama pestañeó unas cuantas veces.

“… Ah, ¡E-es cierto! ¡Tengo taanto sueeeño ahora mismo…!”

“Tu definitivamente no lo leíste, ¿cierto?”

Yuigahama no respondió a mi pregunta, solo miró por la ventana y comenzó a tararear, ella estaba fingiendo ignorancia Pero pude ver sudor frió escurriendo entre sus mejillas y su cuello… Me pregunto si eso se iba a mostrar detrás de la blusa…

Cuando abrí la puerta de la sala del club, me encontré con la imagen de Yukinoshita cabeceando del sueño en su silla.

“Buen trabajo el de anoche”

Traté de llamarla pero Yukinoshita siguió durmiendo tranquilamente, por lo menos respiraba. Su rostro casi sonriente estaba bastante lejos de su expresión habitual, aguda y dominadora. Sentí como mi pulso se aceleró al notar esa diferencia.

Sentí como si pudiera quedarme ahí, viéndola dormir por siempre. Con su cabello negro echado para atrás y ondulando de ida y vuelta, su piel lisa y casi transparente, sus ojos llorosos y sus bien formados labios rosados…

Sus labios se movieron.

“… Estoy sorprendida. Una mirada a tu cara y se me quita el sueño”

Uwah… Creo que desperté yo también con eso. Casi pierdo el control tras ser engañado por su hermosa apariencia. Seriamente, me gustaría hacer dormir a esta chica por toda la eternidad.

Yukinoshita dejó escapar un bostezo parecido al de un gato y se tomó la cabeza con ambas manos.

“Por lo que parece, tu también tuviste una noche dura, ¿verdad?”

“Si, hace bastante que no me quedaba despierta toda la noche. Después de todo, nunca había leído nada como esto antes… No creo que este tipo de cosas lleguen a gustarme mucho”

“Si, fue bastante malo para mi”

“Tu no lo leíste para nada. Ve y hazlo, maldición”

Con mis palabras, Yuigahama dejó escapar un gruñido malhumorado y sacó el manuscrito de su mochila. No había ni una sola arruga en su copia, estaba en perfectas condiciones. Yuigahama comenzó a ojear el manuscrito con una rapidez demencial.

Ella realmente lucia aburrida mientras leía aquello… Miré a Yuigahama mientas ella leía y comencé a hablar.

“No es que todas las novelas ligeras sean como la de Zaimokuza. Hay muchas de ellas que son bastante decentes”

Dije aquello completamente seguro de que no favorecía a Zaimokuza. Yukinoshita ladeó la cabeza y me habló.

“¿Cómo la que has estado leyendo en el salón del club?”

“Si, esa fue buena. Te recomiendo Gaga-“

“Tal vez, si tengo tiempo”

Comencé a sentir como la regla de: “Los que dicen eso nunca lo leen” hacia afecto aquí. Luego de eso escuché como alguien golpeaba la puerta del salón.

“Ruego por sus indultos…”

Zaimokuza habló con ese lenguaje arcaico y entró al salón.

“Bien, entonces, déjenme oír sus opiniones”

Zaimokuza se sentó en una de las sillas y cruzó los brazos de manera arrogante. Había una sensación de superioridad en su mente que no sabia de donde venia. Su expresión desbordaba confianza.

Sentada al frente de él, sin embargo, estaba Yukinoshita con su expresión compungida.

“Lo siento, no entiendo este tipo de cosas muy bien, pero…”

Yukinoshita empezó a decir eso, pero Zaimokuza respondió calmado.

“No me importa. Incluso la gente como yo a veces quiere oír las opiniones de la gente común. Habla”

“Ya veo” – Yukinoshita dijo aquello con una voz muy baja, luego, tomó aliento y se preparó para hablar.

“Fue aburrido. De hecho, fue doloroso leerlo. Fue más aburrido de lo que podía imaginar”

“¡Oofgh!”

Zaimokuza se vino abajo con un solo golpe…

Su silla se inclinó hacia atrás, pero de alguna manera Zaimokuza encontró equilibrio y pudo sentarse bien nuevamente.

“Hmm… Para referencia propia, ¿podrías indicarme que partes del trabajo fueron aburridas?”

“Primero que todo, la gramática era un lío. ¿No crees que reviertes mucho el orden de las oraciones? ¿No sabes como utilizar las partículas? ¿No te lo enseñaron en la primaria?”

“Nhgh… Pensé que ese estilo seria mejor para hacer más cercanos a los lectores con la obra…”

“¿No deberías pensar en cosas como esa solo después de escribir propiamente en japonés? Además, abusas bastante del furigana… Abusas del carácter de “habilidad” cuando te refieres a “poder”… Nadie lo pronuncia así. Y otra cosa, escribiste “Genkou Hassen” que se traduce como “Cortada carmesí fantasma” pero escribiste a un lado “Cortador de la pesadilla fantasma”. ¿De donde sacaste lo de “pesadilla”?”

“¡Ufgh! O-oo… ¡Estás equivocada! Últimamente las novelas que tratan de batallas utilizan un montón de furigana…”

“Solo estás haciendo esto para sentirte mejor contigo mismo. Esto no va a llegarle a nadie. ¿Realmente piensas que la gente leerá esto? Honestamente, si quieres que la gente lo lea, tienes que hacerlo menos predecible. Podría decirte como sigue la historia con solo leer unas cuantas paginas. ¿Por qué la protagonista se desnuda aquí? Es completamente innecesario”

“’¡Hngh! P-pero novelas que no tienen ese tipo de cosas no se venden… Asi que tu… Eso es…”

“Además, la narración es muy extensa, utilizas kanjis bastante complejos, así que es difícil de leer. También, por favor, deberías de abstenerte a hacer que la gente lea una historia inconclusa. Pero, antes de que hablemos de estilos literarios, deberíamos tener algo de sentido común”

“¡Pnnghyahhh!”

Zaimokuza estiró sus extremidades y dejó escapar un grito. Sus hombros convulsionaron y sus ojos miraban en blanco hacia el techo. Su pequeña reacción se estaba volviendo molesta, debía cortar con eso…

“Detengámonos aquí por ahora. Probablemente seria malo para ti si ella fuera con todo de una sola vez”

“Todavía me queda mucho por decir, aunque…Bien entonces. Supongo que sigue Yuigahama”

“¿Eh? ¿Yo?”

Yuigahama parecía estar en shock, Zaimokuza la miraba con una expresión suplicante. Sus ojos estaban a punto de llorar. Yuigahama tal vez había visto eso y sentía lastima por el pobre chico, así que parecía pensar algún tipo de cumplido que podría decirle. Miró al vació durante unos cuantos segundos, invocando algunas palabras de valor.

“U-um... Seguro que sabes un montón de palabras difíciles…”

“¡Uwaaagh!”

“Acabaste con él…”

Para los aspirantes a novelistas, esas palabras eran un absoluto NO. Es decir, piénsenlo, era la única cosa buena que Yuigahama podía decir de la novela de Zaimozuka, era una frase prohibida para los que opinaban sobre las novelas ligeras sobre los escritores. Era equivalente a decirle al escritor que su trabajo era aburrido.

“B-Bueno… Hikki, te toca”

Yuigahama parecía estar huyendo cuando se levantó de su silla y me ofreció su asiento, Me senté frente a Zaimokuza y Yuigahama tomó la silla que iba en diagonal hacia mi.

Parecía como si no pudiese mirarlo más a los ojos, cuando ya el chico estaba en un estado de depresión.

“G-Gnngh… H-Hachiman, ¿Tú me entiendes, no? El mundo que he creado, el vasto paisaje que ofrece en su magnificencia la novela ligera… ¿Lo entiendes, no? Tu entiendes la profundidad de la historia que estos idiotas no pueden apreciar, ¿verdad?”

Si… Lo entendía muy bien

Asentí tranquilizadoramente. Zaimokuza me miró con ojos de absoluta confianza.

Supongo que como hombre, tenia que responder con la verdad aquí. Tomé aliento profundamente y me decidí a hablar de manera amable.

“Así que… ¿De quien te copiaste para escribir eso?”

“Hnghh?! B-Bbnggh…”



Zaimokuza se retorcía hacia delante y hacia atrás en el suelo, pero se detuvo cuando chocó contra la pared. Entonces se quedó quieto, sin mover un músculo. Sus ojos vacíos miraban hacia el cielo y una lágrima rodaba sobre su mejilla… Era la mirada que un hombre tenia cuando iba a morir.

“… No tuviste piedad”

Yukinoshita estaba totalmente sorprendida.

“… Oye, tu…”

Yuigahama lo picaba con el codo, parecía como si ella no quisiera seguir con eso. ¿Pero que debía decir ahí…? Cuando pensé en ello, me di cuenta de un importante detalle que competía a lo fundamental de las novelas ligeras.

“Bueno, lo importante son las ilustraciones. Así que la escritura no importa tanto”

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Casi como si estuviera en clases de Lamaze, Zaimokuza hizo ejercicios de respiración para calmarse. Luego de eso, se levantó sacudiendo las extremidades.

Después, se limpió el polvo de la ropa y me miró fijamente.

“… ¿Podrías… leer mi trabajo de nuevo?”

No podía creer lo que oía. Me quedé en silencio sin entender lo que el decía, pero lo repitió, está vez con una voz más fuerte y clara.

“¿Podrías leer mi trabajo otra vez?”

Nos miró a Yukinoshita y a mí con fuego en los ojos.

“Tu…”

“¿Eres un completo masoquista?”

Yuigahama se escondía tras de mi y miraba a Zaimokuza disgustada. “Pervertido, muérete”. Sus ojos parecían estar diciendo eso. No, Yuigahama, así no eran las cosas.

“¿De verdad quieres pasar por esto otra vez? ¿Después de lo que sucedió hoy?”

“Por supuesto. Ciertamente, esas fueron fuertes críticas. Ciertamente, me hicieron pensar en querer morir, que no soy popular y que no tengo amigos. O al menos, me hicieron querer que todos murieran”

“Si, puedo verlo. Si alguien me dijera cosas como esas, también querría morir”

Pero Zaimokuza había tomado esas palabras bien, todavía estaba en pie hablándonos.

“Sin embargo, sin embargo, esas palabras me hicieron feliz. Que algo que haya escrito sea leído y criticado por otras personas… Eso definitivamente no es algo malo. No se como llamar a este sentimiento… Pero que alguien lea mi trabajo, definitivamente me hace feliz”

Al decir eso, Zaimokuza sonrió.

No era la sonrisa del Maestro Esgrimidor General, era la sonrisa de Zaimokuza Yoshiteru.

Ahh… Ya veo.

Este tipo no era solo un chuunibyou. También sufría de un mal caso de “Fiebre del Escritor”

El quería escribir porque tenía que decirles algo a los demás. Entonces, si podía crear impacto sobre otras personas, estaría feliz. El podría escribir y escribir una y otra vez. Incluso si nadie llegara a conocer su trabajo, el seguiría escribiendo felizmente, Eso es lo que se conoce como “Fiebre del Escritor”.

Entonces, no había otra respuesta que dar.

“Claro, lo leeré”

No había manera en la que me negara. Después de todo, esa era la fase final de Zaimokuza antes de enfrentarse a la realidad de su chuunibyou. Incluso si otros decían que estaba enfermo, incluso si lo miraban mal, incluso si lo ignoraban y se burlaban de él, nunca podrían doblar su voluntad, el nunca se daría por vencido y trataría desesperadamente hacer de sus fantasías algo real.

“Cuando termine una nueva novela, la traeré”

Diciendo eso, finalmente Zaimokuza se giró hacia la puerta y dio grandes zancadas hacia esta.

El ver como la puerta se cerró detrás de él fue realmente deslumbrante.

Incluso aunque fuera trastornado, inmaduro o equivocado. Si podía forzar sus ideas a trabes de todo, debía hacerlo. Si fuese a cambiar solo porque alguien rechaza sus ideas, o le dice que lo que hace está mal, entonces sus sueños no tendrían importancia y no estaría siendo honesto consigo mismo. Axial que, Zaimokuza estaba bien como era.

Bueno, excepto por esas grotescas partes de su personalidad.

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Después de eso, unos cuantos días pasaron.

Era el sexto periodo y la última clase que tenía era la de Gimnasia.

Como siempre, me habían emparejado con Zaimokuza, no había nada de diferente en ello.

“Hachiman, ¿Quién crees que sea el ilustrador más popular e increíble hoy en día?”

“No pienses en eso. Gana el premio primero y luego puedes hacerlo”

“Hmm… Bien, el mayor problema ahora es donde haré mi debut…”

“Seriamente, ¿Por qué asumes que ganaras?”

“… Si se vende bien, tal vez lo hagan un anime y tal vez me pueda casar con una seiyuu…”

“Muy bien. Detente. Primero escribe el maldito manuscrito, ¿si?”

En toda la clase de Gimnasia, Zaimokuza y yo tuvimos conversaciones como esa. Eso era lo único que había cambiado.

Bien, los temas de esas conversaciones eran bastante inútiles, así que nunca terminamos riendo a carcajadas como solían hacer otras parejas.

Las cosas de las que hablábamos no eran ni geniales ni de moda, eran solo cosas patéticas.

Sentí que éramos los únicos idiotas que hacíamos eso, que no había razón para que lo hiciéramos.

Sin embargo… La clase de Gimnasia ya no era un tiempo desagradable.

Aunque eso era.