Fate/Zero:Acto 11 Parte 3

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-72:43:28[edit]

"¡Tú—sujeto inútil! ¡Basura que sólo sabe alardear!"

Lancer sólo podía bajar su cabeza discretamente, y en silencio, soportar la feroz reprimenda.

"Sólo tenías que proteger temporalmente a una mujer. Pero ni siquiera pudiste hacerlo; ¡Esto es absurdo! ¡Así que esta es la cosa de la que está hecho un supuesto caballero!"

Kayneth estaba actualmente maldiciendo, saliva volando por todas partes. Pero desde la extensión de desconcierto, en comparación con Lancer quien se olvidó de sí mismo por vergüenza, Kayneth estaba, en realidad, incluso más fuera de lugar. Debido a su personalidad naturalmente terca, ahora la extensión de la ira de Lord El-Melloi fue llenada con indignación justificada, hasta el punto de inducir miedo.

Kayneth había obtenido un nuevo Sello de Comando; satisfecho, había regresado a la fábrica abandonada que utilizaba como escondite, y encontró que, de hecho, no había señal de Sola ahí. Lógicamente hablando, a esta hora, ella ya debería de haber terminado la batalla con Caster y regresado aquí. Él había esperado en estado de ansiedad, provocada por la preocupación, y esperó hasta---el solitario regreso de Lancer, cuya expresión era seria.

"A pesar de que solo era una sustitución temporal, Sola era indudablemente tu Maestro, ¡¿o no lo era?! En realidad no tienes la capacidad de resguardarla hasta el final--¿por qué te convertirse en un Sirviente? ¡Cómo puedes ser tan descarado como para regresar solo!"

"... Yo, realmente no tengo la dignidad de regresar."

"Entonces tú---en la batalla con Caster, ¿fue también tu estúpido infantilismo el que te animó a descuidar la protección de tu Maestro, centrándote únicamente en desplegar ese estúpido heroísmo tuyo?"

Lancer débilmente negó con la cabeza. Su belleza natural estaba torcida por el pesar; esto significaba que él también estaba arrepentido de este aborrecible resultado. Pero ahora Kayneth no tenía el tiempo para darse cuenta de esto en lo absoluto.

"Maestro, por favor, permítame... Porque Sola-sama y yo no hicimos un contrato oficial, ni siquiera podemos sentir la presencia del otro..."

"¡Es precisamente por eso que debiste haber sido más cuidadoso, incluso más atento!"

Kayneth inmediatamente gritó, interrumpiendo la explicación de su Sirviente.

Usualmente para un Maestro y Sirviente, quienes habían hecho un contrato, sin importar cual cómplice hubiese caído en peligro, sería comunicado al otro. En verdad, en el bosque Einsbern, fue de esta manera que Lancer había salvado a Kayneth de las circunstancias de emergencia.

Pero esta vez, debido a que Lancer y Sola habían, de hecho, entrado a la batalla sin formar un contrato oficial de acuerdo con las leyes taumatúrgicas de contrato, Lancer sólo había protegido a Sola fuera de su deber para con Kayneth; esto también se había convertido en una causa del desastre.

Al final, para el momento en que Lancer había terminado la batalla y regresado a la azotea del edificio en el centro de Fuyuki, Sola, quien originalmente se había quedado ahí, había desaparecido; sólo las manchas de sangre salpicadas sobre el suelo, eran pista alguna en cuanto a la gravedad de lo ocurrido.

La única cosa que podía ser confirmada, era que Sola estaba todavía viva. El suministro de prana que le permitió a Lancer permanecer en este mundo y que le proveía la fuerza para actuar, aún estaba fluyendo sin obstáculos en su cuerpo. Indudablemente, ella había sido secuestrada, pero el instigador no parecía intentar quitarle la vida.

Si hubiese sido otro Sirviente, quizás sería posible detectar su ubicación aproximada por el camino del suministro de prana. Pero desafortunadamente, debido a que el contrato que Lancer había hecho no era uno estándar--el contratista y el proveedor de prana eran dos personas diferentes, su capacidad para detectar al proveedor de prana, era con claridad extremadamente débil. Incluso si podía determinar que Sola estaba todavía viva, no podía sentir para nada de donde provenía el prana. Sin pistas, buscar a Sola en la ciudad era casi como buscar una aguja en un pajar. Al final, tuvo que regresar solo.

"¡Ahah, Sola... no debí haberle pasado los Sellos de Comando a ella... una batalla mágica realmente la habría sobrecargado..."

"En no aconsejar a Sola-sama de otra manera, yo también soy responsable. Pero Sola-sama tomó esa decisión simplemente porque deseaba que usted, Sir Kayneth, pudiera recuperar su posición. En ese caso, no importa qué, por favor---"

Kayneth levantó la mirada nublada por los celos, y se quedó mirando a Lancer.

"Todavía tienes el descaro de hablar así. No actúes estúpido, Lancer, debes haber sido tú quien animó a Sola."

"Usted... por qué sacaría tal conclusión..."

"Hmph, ¡deja de fingir! En las historias de leyenda, eres bastante conocido por ser mujeriego y adultero. ¿No estabas involuntariamente intentando seducir a la prometida de tu amo?"

Arrodillado en el suelo con su cabeza baja, los hombros de Lancer estaban temblando violentamente, casi peligrosamente.

"-----Mi amo, no importa qué, usted debe retirar esas palabras"

"Hn, ¿toque un nervio? ¿No puedes soportar esta ira? En ese caso, ¿estas intentando mostrarme tu verdadero rostro de ferocidad?"

Kayneth continuó burlándose del Espíritu Heroico, quien apenas podía controlar sus propias emociones.

"Finalmente has resbalado. Por un lado me juras lealtad eterna, hablando palabras bonitas; por otra parte, guiado por la lujuria, me traicionas. Siempre hablas de la caballería con una orgullosa expresión; ¿crees que eso sería suficiente para engañarme a mí--Kayneth? "

"Sir Kayneth... usted... ¡¿por qué no entiende mi lealtad?!"

Lancer sollozó. La un tanto temblorosa pregunta era casi lastimera.

"¡Todo lo que quería era defender el honor que siempre he tenido! ¡Sólo quiero participar con usted en gloriosas batallas! Amo, ¡¿por qué no entiende el corazón de un caballero?!"

"¡Deja de decir estas cosas insolentes, Sirviente!"

Kayneth sin piedad replicó la petición de Lancer con una expresión implacable. La sospecha y la insatisfacción con su Sirviente, ya habían en este momento pasado el punto de ebullición en su corazón.

"Títere impertinente. No importa qué, sólo eres un Sirviente. ¡Sólo eres una sombra que puede quedarse en el mundo real a través de medios mágicos! La gloria y orgullo de la que hablas es sólo un truco que los espíritus de los muertos utilizan para confundir a las personas del mundo. Además, en realidad eres lo suficientemente insolente, hasta el punto de sermonear a tu Maestro; ¡conoce los límites de tu audacia! "

"------"

Porque lo que Kayneth había dicho era demasiado, Lancer estaba sin habla. Kayneth, viendo la expresión de Lancer, secretamente sentía un placer sádico. Aprovechando la oportunidad, estiró su brazo derecho hacia Lancer, en el cual, la imagen del Sello de Comando había una vez más sido tallada, el mago orgullosamente se rió a carcajadas.

"Si estás insatisfecho, entonces trata de usar ese orgullo y honor del cual hablas para soportar mi Sello de Comando --hm, ¿no estas a la altura? Entonces esta es tu verdadera habilidad. El espíritu y la fortaleza de la cual hablas ni siquiera son dignos de mencionar en la presencia del Sello de Comando. Esos son los verdaderos trucos de los títeres tales como los Sirvientes, entonces. "

"... Kayneth... señor..."

Frente a Kayneth quien escandalosamente burlándose de él, Lancer débilmente bajó su cabeza, incapaz de hacer cualquier tipo de refutación. La majestuosidad anterior al blandir las lanzas gemelas en la presencia de líderes militares, hacía tiempo que había desaparecido sin dejar rastro; sea de hombros débilmente caídos, o los ojos desenfocados mirando al suelo, era imposible ver algún rastro de heroísmo.

Mirando su imagen miserable, Kayneth finalmente sintió que había descargado todas las quejas que había estado acumulando continuamente, y se sintió ligeramente aliviado.

Quizás hasta ahora, Kayneth finalmente había sido capaz de establecer su relación ideal de amo-sirviente con este Espíritu Heroico. A pesar de que era un tanto tarde; debería haber sido capaz de, en un tiempo más temprano--de preferencia inmediatamente después de la convocación--totalmente matar su orgullo. Si esto se hubiese hecho antes, este presuntuoso Sirviente probablemente no habría tenido otras intenciones y le serviría obedientemente.

"-----Maestro."

Tras un largo silencio, Lancer repentinamente llamó a Kayneth con una voz fría.

"¿Qué es? ¿Hay algo que todavía tienes que decir?"

"... Esa no es mi intención. Parece que hay algo acercándose a nosotros. Es probable que sea el sonido de un motor equipado con una transmisión automática."

Aunque Kayneth no escuchaba nada. Sin embargo, la audición de la gente ordinaria era enormemente incapaz de compararse con la de un Sirviente.

Un automóvil, el cual, casi el amanecer, se conduce en esta dirección, con esta fábrica abandonada como su objetivo, definitivamente no podía estar simplemente pasando por ahí.

Ahora que lo piensa, al momento de decidir este lugar como fortaleza, los encantamientos de camuflaje que él había creado en los entornos, casi habían llegado al punto de revelar puntos débiles... Kayneth se burló de sí mismo, quien ya no era un mago, y emergió una sonrisa forzada.

"Lancer, ve inmediatamente a destruirlo. No te contengas."

"Entendido".

Lancer asintió, inmediatamente cambió a forma espiritual y desapareció.


※※※※※


De acuerdo con las instrucciones que Irisviel, quien estaba sentada en el asiento del pasajero frontal, estaba dando, el Mercedes-Benz 300SL que Saber estaba conduciendo, había gradualmente dejado Shinto, se trasladó al este, y llegó a una zona desierta.

"Si sigues esta carretera recto, al lado izquierdo hay una fábrica abandonada. Ahí... parece ser la fortaleza de Lancer y el resto."

La ubicación de la fábrica y la ruta a tomar habían sido dichas a Irisviel telefónicamente por Kiritsugu.

Después de la intensa batalla no lejos del río, uno podría adivinar que Lancer, quien había dejado el campo de batalla sin decir una palabra, probablemente habría regresado al lado de su Maestro. Al escuchar que Kiritsugu había conseguido un informe sobre el paradero de Lancer, Saber había propuesto actuar inmediatamente.

"Ahora que lo pienso... ¿te encuentras bien? ¿No serán las batallas consecutivas una gran carga para tí?"

"No hay problema, Irisviel. Por otro lado, espero ser capaz de enfrentar a Lancer esta noche."

Después de anunciar esto sombríamente, esta vez fue Saber quién flanqueó preocupada al asiento del pasajero.

"Tú, por otra parte, Irisviel, ¿te encuentras bien? no te ves muy bien en este momento."

Mientras operando el volante, Saber miró a Irisviel a su lado. Saber descubrió a simple vista, que el rostro de Irisviel estaba pálido y sin sangre, ella estaba constantemente limpiando el sudor frío de su frente. Desde que dejaron la orilla del río, había estado así. A pesar de que estaba haciendo todo lo posible para ocultarlo, los observadores podían darse cuenta a simple vista que se estaba esforzando a sí misma.

"... No te preocupes, Saber. Siempre y cuando estés a mi lado...

“Ah, mira. Ese edificio. Ese debería ser. "

Hace mucho tiempo, cuando la ciudad aún no había sido descrita como área residencial emergente, este fue probablemente un lugar utilizado como aserradero. El lugar que había sido abandonado por las tendencias de desarrollo, olvidado por las emergentes calles florecientes, tranquilamente se quedó en el corazón de una pequeña zona escarpada cubierta de maleza.

Lentamente pasando por la puerta principal y en una tierra vacía, Saber apagó el motor del automóvil. Los alrededores eran tranquilos; Irisviel, parándose fuera del automóvil, cautelosamente observó la situación alrededor, y luego asintió.

"---En efecto, hay rastros de encantamientos mágicos. Pero lo que es extraño, es que no parecen ser manejados cuidadosamente; Ya están mostrando fallas."

"No, este es el lugar. Irisviel."

Saber, quien había salido del automóvil un poco más tarde, afirmó con una expresión calmada. Esta espadachín altamente hábil, probablemente ya había percibido a través de sus sentidos agudos, la esencia de la batalla.

De hecho--como si demostrando el pronunciamiento verdadero de Saber, frente a la silenciosa tierra abandonada, de repente, apareció una figura apuesta sosteniendo una lanza.

"Realmente fuiste capaz de encontrar este lugar--no debe haber sido fácil, Saber."

"Después de investigar, mi--compañero me dijo, que esta era tu fortaleza."

La palabra “Maestro” casi se había salido de sus labios, pero en última instancia no la había dicho-- esto mostraba la mínima onda de emoción, de la cual, incluso la misma Saber no había estado enterada. Por supuesto, en principio, era por el bien de ocultar la realidad de quién realmente era su verdadero Maestro. Pero, la razón más fundamental, era que todavía subconscientemente, no deseaba admitir que Kiritsugu era su Maestro.

La expresión de Lancer era grave, muy diferente de lo usual, dudando por mucho tiempo como si escogiendo palabras en su mente, entonces hizo una pregunta al visitante.

"¿Dónde está la prometida de mi amo?... Saber, ¿no dirás que no sabes?"

Las expresiones de Saber e Irisviel, ambas se volvieron inquietas; se miraron la una a la otra.

"No lo sé--¿qué sucedió?"

"Nada. Pretende que nunca pregunté."

Lancer suspiró prolongadamente; la cantidad de alivio que contenía era mucho mayor que la decepción. Originalmente no tenía la intención de preguntarle esto a Saber. Que quien era su rival usará tales medios poco limpios, como el secuestrar a un rehén--sólo pensar en ello, Lancer lo encontraba detestable . "---Ahora que lo pienso, Saber, ¿te encuentras bien? no creo que fuese para conversar conmigo que has venido aquí. Pero, ¿no gastaste mucha energía en la batalla contra Caster?"

"Respecto a eso, creo que los otros Sirvientes están igual."

Saber le restó importancia al asunto como si fuera intrascendente. Era de hecho, como había dicho; en la batalla con Caster en la orilla del río, cada Sirviente había gastado una gran cantidad de prana.

"Así que predigo que esta noche nadie iniciará un ataque, en su lugar, tomarán la postura defensiva--precisamente debido a esto, no hay necesidad de preocuparse de que la batalla de esta noche sea entrometida por personas que no tienen nada que ver con ella."

Saber, cuyo completo cuerpo estaba desbordante de un calmado espíritu de lucha, pisó hacia adelante. Su esbelto y pequeño cuerpo, sin embargo, evocaba la impresión de majestuosidad; esta aura, acompañada por la espléndidamente radiante armadura, formada de deslumbrante prana, cubrió todo su cuerpo.

“Ya casi es el amanecer... Todavía hay tiempo en la noche; si esta gran oportunidad fuese a perderse, no sabríamos en qué mes, de qué año, tendríamos otra oportunidad de enfrentarnos sin preocupación. No creo que esta oportunidad debiera ser perdida--¿qué te parece? Lancer. "

Lancer, cuya usualmente apuesta expresión había sido perdida por las preocupaciones de su corazón, ahora finalmente sonrió levemente.

"Saber... ahora la única cosa que puede traer un sereno y refrescante viento a mi corazón, es esta voluntad pura de luchar tuya."

En realidad, hace un rato, Saber también había sido secretamente sorprendida, de por qué Lancer había perdido su majestuosidad anterior. Hasta que había visto su sonrisa, y descubierto que sus preocupaciones eran innecesarias. Un hombre con tal sonrisa, claramente no requiere inquietud o preocupación de ningún tipo. Ese tipo de sonrisa era una que sólo las personas quienes habían superado todas las dificultades, y eran firmes en sus creencias, podían tener.

Lancer blandió su roja lanza, como si deseando ahuyentar todas las preocupaciones y lamentos en su corazón; la punta estaba dirigida a Saber.

Saber también liberó la Barrera del Rey Viento; la preciosa espada dorada fue revelada en medio del torbellino. Enfrentando a Gáe Dearg de Diarmuid, el utilizar la presión de aire para ocultar la hoja de la espada era inútil.

Y lo más importante era que, el Rey de los Caballeros cree que este rival originalmente de otro tiempo, pero que había conocido por casualidad en este mundo, era un Espíritu Heroico digno de aceptar la luz de la espada que brillaba sobre él, en la cual, ella había acumulado toda su gloria.

La luz de la mañana era clara, el cielo de un rojo pálido; todo el espíritu de lucha concentrado entre los dos Sirvientes estaba silenciosamente y ansiosamente a la ofensiva. Si los sentidos de uno fuesen especialmente sensibles, solamente de pie en medio del remolino de sus voluntades, haría sentir dolor, como si habiendo sido golpeado; quizás incluso induciría a un ataque cardiaco.

Cada célula en el cuerpo de Irisviel se estremeció con la anticipación de un golpe letal; por no hablar del aura, incluso la circulación de su sangre estaba estancada.

Entonces--ambas partes pisaron hacia adelante al mismo tiempo, con espíritus majestuosos como el arco iris en el cielo. Los sonidos de choque eran claros.

Los dos héroes quienes no habían tenido la oportunidad de batallar estos tres días, esta noche finalmente tenían la oportunidad de enfrentarse; una intensa batalla ocurriría una vez más.

La situación de batalla de esta noche--por un lado era una recreación de la confrontación en los almacenes, pero la batalla de sus espadas que se cruzan, era incluso más intensa que la primera--más feroz, más directa, más definitiva; era un choque directo de fuerza a fuerza.

Entre los dos no había necesidad de evaluación mutua, ni el uso de trucos para confundir al otro. Lancer sólo sostenía una lanza justo desde el principio; la hoja de la espada de Saber también fue completamente revelada. Tampoco usaban medios conspirativos y mentiras. Incluso más rápido, incluso más imponente. Después de que uno hacía un movimiento, el otro de inmediato contraatacaba con toda la fuerza, con un golpe que contrarrestaría al primero. Un simple concurso de habilidad, la hoja de la espada contra la punta de la lanza, incluso más intenso, incluso más candente.

La espada sagrada entrelazada con la lanza demoníaca, en directa oposición; las chispas volando eran simplemente deslumbrantes. El choque entre los objetos preciosos de la leyenda, impulsados por la fuerza y la velocidad mucho más allá de la de un humano, pasaba la velocidad del sonido, acercándose a la velocidad de la luz. La observación hacía tiempo que había perdido sentido, en esta batalla trascendental. Esas habilidades divinas, empujadas a los límites de esta feroz batalla, estaban teniendo un supremo concurso entre las dos.

Un indeterminado número de rondas habían sido cruzadas; quizás decenas de rondas, quizás cientos de rondas. Era simplemente imposible determinar con un ojo mortal. Después de que la lanza y la espada de los dos chocaron, finalmente se separaron y se alejaron el uno del otro.

"Saber, tú---"

Lancer acababa de empezar a hablar, pero fue incapaz de continuar, en su rostro, una expresión de angustia y confusión.

Esta noche, a pesar de que el manejo de la espada de Saber había cambiado solo ligeramente, pero era, de hecho, más ligero en fuerza que la primera vez, y un tanto retenido. Lancer no habría sido incapaz de notar esto. Esto no era debido al gasto de la fuerza física de Saber, sino que su propio manejo de la espada había cambiado.

Saber sostenía con fuerza su pulgar izquierdo, metido en su palma, en realidad no agarrando su espada. Los restantes cuatro dedos estaban levemente envueltos alrededor de la espada; en controlar su espada, su mano izquierda era utilizada sólo para apoyar. Cuando ataca, la fuerza de su mano izquierda no era utilizada en absoluto.

Había sido claramente Saber quien había tomado la iniciativa de pronunciar su intención de enfrentarse, pero deliberadamente no usaba su mano izquierda, sólo usaba la derecha para sostener la espada de oro.

Por supuesto, Lancer entendió la razón detrás de ello.

De hecho, Lancer había una vez utilizado la lanza demoniaca Gáe Buidhe, para sellar la fuerza de la mano izquierda de Saber, pero en la batalla contra Caster la noche anterior, Lancer había destruido la lanza amarilla maldita, proactivamente renunciando a la ventajosa delantera. Pero el orgullo de Saber no se conformaría con la aceptación de la concesión de Lancer, y por eso, intencionalmente no usaba su mano izquierda. Esto, entonces, era una acción de verdadera caballería.

Pero---incluso esa concesión que era lo suficientemente noble para inspirar respeto instantáneo---Lancer no acogió esta acción desde su corazón.

Si la acción de descartar Gáe Buidhe le había causado a Saber preocupación innecesaria.

Desde el resultado final, significaba que las acciones de Lancer habían desalentado el entusiasmo de la confrontación entre los dos. Era una batalla en la cual ambas partes no tenían ningún arrepentimiento, y usaban toda su fuerza para enfrentarse, lo que Lancer había esperado. Si Saber se había contenido porque no podía dejar de lado su consideración equitativa de las circunstancias, Lancer estaba realmente un tanto incomodo acerca de la batalla.

"---Si lo malinterpretas, estaré muy preocupada. Lancer."

Como si hubiese adivinado lo que Lancer estaba pensando, Saber sacudió su cabeza con una severa pero tranquila expresión.

"Si fuese a usar mi mano izquierda, mi vergüenza definitivamente frenaría mi espada. Enfrentando tus espléndidas habilidades con la lanza, eso sería un error fatal."

"Saber..."

"Por lo tanto, Diarmuid, esta es realmente la mejor estrategia que puedo usar con el fin de poner toda mi fuerza en derrotarte."

Saber dijo con resolución. Sosteniendo la espada con una mano, era, de hecho, un tanto pesada; Saber bajó la espada levemente y asumió su postura.

Brillando en sus ojos, sólo estaba una imponente y serena voluntad para combatir. No hubo negligencia, ni hubo vacilación.

Quizás para ella, la extensión de la lesión en su mano izquierda, era solo de secundaria importancia en la batalla. Quizás el más importante colaborador a la habilidad de Saber para obtener la victoria, estaba en el claro espíritu de lucha y la pasión por la batalla que había sido pulido a pureza.

Para romper su confusión, preferiría renunciar a su mano izquierda---el orgullo oculto en su corazón, entonces, era su más grande arma.

Es esto en lo cual el Rey de los Caballeros es más noble.

Saber ahora, sin duda, había abrazado la resolución de luchar hasta la muerte. También deseaba enfrentarse con Lancer a su antojo en condiciones como éstas--después de entender sus intenciones, Lancer sintió algo intenso y también liberador, como si hubiese sido sacudido por electricidad.

"La gloria brilla desde el interior de la espada del Rey de los Caballeros. Es realmente grandioso que he sido capaz de conocerte."

El camino que los dos anticipaban era el mismo.

Si era un estrecho puente sobre el cual no era posible darse paso entre sí, la persona quien tomó el primer paso debe ser despedido respetuosamente desde atrás, por el otro quien había caído hacia atrás.

Precisamente así---era esta, sin preocupación, sin distracción, en la cual las vidas son arriesgadas, exploración y búsqueda de lanza y espada, una batalla de verdadero significado.

Las expresiones de los dos eran extremadamente ansiosas y serias, pero en la esquina de sus labios, pendía el indicio de una sonrisa.

“Caballero líder de los Caballeros de Fianna, Diarmuid ua Duibhne--- ¡ataca!"

"Eso está bien. Rey de Britania, Arturia Pendragon ¡enfrenta la batalla------!"

Los dos se acercaron una vez más, blancas hojas chocando, chispas volando; desde el medio podía verse la alegría de aquellos para quienes la batalla es el significado de sus vidas, brillando intensamente.


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