Fate/Zero:Acto 16 Parte 7

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-03:52:18[edit]

Ahora, el dolor se había convertido en todo para Kariya.

Si era el humano llamado Matō Kariya que podía sentir dolor, o que el concepto de dolor había sido atascado en el cuerpo de esta basura que era llamada Kariya--ya no había ninguna diferencia entre los dos. Él sentía que nada de esto importaba más.

Qué parte de él duele por qué razón, por qué tenía que experimentar este tipo de tormento--nunca había conocido estas causas y efectos.

Duele respirar. Duele su corazón al latir. Duele pensar. Duele recordar.

No había ningún lugar para correr, nada que pueda hacerse. Parecía que había sentido esto antes, pero no podía recordar. Quizás ya se había rendido a sí mismo.

Los gusanos estaban llorando dentro de su cuerpo. Los gusanos estaban retorciendo sus cuerpos en dolor. El culpable de su tormento estaba en este momento también haciendo su lucha final.

Berserker. Debe ser porque ese resentido espíritu negro. En este momento Berserker estaba peleando; porque el prana que requiere supera por mucho ese que su Maestro podía proveer, se había salido fuera de control. Los gusanos estaban sufriendo porque habían sido drenados de demasiado prana, y por eso desgarraban en los órganos internos de Kariya, luchando sin cesar.

Pero eso no podía evitarse; no había otra manera.

Berserker debe luchar--eso era lo que ese sacerdote había dicho. Kariya ya no recordaba su nombre--pero ambos habían hecho un acuerdo; él había acordado dejar que Kariya tinga el Grial, por lo tanto Berserker debe luchar.

El Grial--en este momento, sólo lo era todo para Kariya.

Siempre y cuando tenga el Grial, la guerra podía terminar. Siempre y cuando tenga el Grial, Sakura podía ser salvada.

Parecía haber algo más, pero el recordar era realmente demasiado doloroso. Esas deben ser cosas fuera del alcance de sus pensamientos.

Kariya ni siquiera sabía lo que este lugar era. Al principio había estado en gélida oscuridad, pero ahora sentía un extraño calor, e incluso respirar era difícil. Pensó que olía a algo quemándose; quizás era su propio cuerpo que había sido quemado, pero eso no importaba. En cualquier caso, su cuerpo no podía moverse; lo que era más importante ahora, era la pelea de Berserker—y---salvar a Sakura.

Sakura---ah, realmente le gustaría verla una vez más. Realmente le gustaría ver a esa niña.

Pero no Rin; no podía verla. No debe verla--no, pero ¿por qué fue eso, otra vez?

Incluso el pensar le hizo sentir dolor. Su cerebro, su conciencia y su alma, todas estaban siendo aplastadas.

Había algo extraño. Parecía que algo importante había sucedido. Algo estaba mal.

Aunque se habían dado cuenta de que algo era diferente, los pensamientos de Kariya fueron capturados rápidamente, una vez más, en un tormento sin fin.

Duele---

Sólo había dolor. Y sufrimiento---


Por innumerable ocasión, ella fue lanzada en el aire.

Por innumerable ocasión, ella fue golpeada al suelo sin esfuerzo. Saber había dejado de contar, porque ya no podía recordar.

¿El más fuerte Sirviente portador de la espada? ¿Quién había inventado esto? ---Ahora ella era como un pequeño bote en una tormenta. Enfrentando a la ondeante espada negra de Berserker, sólo podía renunciar a la resistencia y sufrir el ataque; ni siquiera podía hacer un solo golpe decente de represalia. Ni siquiera se sentía indignada por esto. Su corazón, inmerso en desesperanza, hacía mucho que se había vuelto carente de todo espíritu de lucha. Ya no era el heroico Rey de los Caballeros que fue llamado, la encarnación del dragón. Esto era realmente muy trágico; hace a uno suspirar.

Ella debería ir a salvar a Irisviel; habían hecho una promesa de sostener juntas el Grial. Ella no podía bajar la cabeza ahora; sabía esto claramente en su corazón.

Pero no podía ganar. Enfrentando a ese hombre, esa espada, no había manera de obtener la victoria.

"Arondight • La luz Indestructible del Lago”---la contraparte a la “Espada de la Victoria Prometida" del Rey Arturo, las más preciosas de las espadas que habían sido obtenidas por los hombres de las tierras de las hadas.

Esa espada había sido teñida completamente de negro; el prana de su cuerpo, lleno de resentimiento, había causado a la espada a su lado, también caer a convertirse en la espada de un guerrero loco.

Él había sido el incomparable "caballero perfecto" admirado por las masas; había sido una flor que floreció en la escarpada cúspide del camino del caballero. Su forma y sus acciones habían una vez sido, el mayor tesoro de todos los que tenían la ambición de convertirse en caballero.

Y sin embargo, se había comprometido a sí mismo a la locura. El odio enturbiaba dentro de los rojos ojos; al mismo tiempo dio un aullido animalista.

Rugió, te odio.

Rugió, te maldigo.

Exactamente, ¿cómo iba ella a evitar la espada que él blandía hacia abajo llena de odio?

Ella no podía mirarlo directamente. Su visión, borrosa en lágrimas, sus piernas se doblaron hacia abajo débilmente. En este momento, todo lo que Saber podía hacer con toda su fuerza, era proteger su cuerpo antes de sufrir el impacto fatal.

Sir Lancelot, Caballero del Lago.

Ahora que lo piensa, las pistas a su identidad estaban por todas partes.

Una vez él había ocultado su nombre por el bien del honor de un amigo, disfrazandose para entrar en una carrera de caballos. A pesar de que había caído en una trampa, y enfrentó las hojas afiladas del enemigo sólo con sus propias manos, había ganado la victoria con su destreza en habilidades de pelea, usando sólo una rama de olmo.

Pero a pesar de que ella lo notó, Saber definitivamente no lo admitiría. Que él, quien había sido objeto de la admiración de la gente, sería reducido a un Berserker--¿cómo podría ser aquel "Caballero del Lago”?

Saber había una vez creído que eran amigos. Incluso si sus ejércitos habían chocado a causa de algunas razones inevitables, sus corazones eran, sin embargo, aún los mismos. Uno era un súbdito que mantenía el camino del caballero, el otro, un rey quien mantenía el camino del caballero.

Pero, ¿fue este tipo de asociación también sólo una fantasía ingenua suya?

Nunca había perdonado, nunca aceptó. Incluso después de su muerte, él aún había maldecido con resentimiento aquel final, aquel trágico destino.

Lancelot y Ginebra se habían amado—sin embargo Arturia no había visto esta ineludiblemente injusta acción como una traición; todo esto había sucedido porque el rey había ocultado su género. La que tuvo que llevar la carga de este conflicto toda su vida fue Ginebra.

Arturia había comprendido la gravedad de este sacrificio, y expresó agradecimiento a ella. También hubo culpa en él. Sin embargo, para Lancelot quien había caído enamorado de ella, ella incluso había sentido alivio. Esta persona quien tenía los mismos ideales que el Rey no causaría que el país caiga en una situación peligrosa, ella creía que él iba a compartir la carga con ella. Y en verdad, lo había hecho. A pesar de que había caído en el dilema de haber pisado en un camino inmoral, había apoyado a Ginebra desde la oscuridad, apoyado al Rey.

Que él había sido expuesto como un pedazo de fea noticia, causando que los dos tengan que pararse opuestos, fue el plan de una sola mano de los traidores quienes odiaban a Camelot. Debido a que Lancelot no podía sentarse y ver como la mujer que amaba era asesinada, Arturia no podía sino tratar con él, en la capacidad de un rey.

Nadie estaba equivocado, pero precisamente porque todos estaban en lo cierto, una tragedia había ocurrido.

En ese caso, Arturia había luchado siempre de acuerdo al estatus de un Rey hasta el final.

Por lo tanto, cuando enfrentando el campo de batalla en la colina que se había teñido de rojo con sangre, ella fue capaz de discutir con el Cielo sobre la injusticia del destino.

Si uno había llevado a cabo todos los caminos de esforzarse por algo, pero no pudo obtener el resultado correcto, entonces era definitivamente el Cielo quien tenía la culpa.

En ese caso, ella sólo podía levantar la cabeza en alto para siempre, si el Grial que puede cumplir milagros existe. Precisamente porque creía -- por lo tanto luchaba.

Pero---

"¡¡▄ ▃ ▂ ▄ ▅ ▅ ▉ ▉ 〓! !"

Antes del ataque implacable de Arondight, la espada sagrada de Saber dio un gemido. Su espada de luz que promete la victoria--- se había hacía mucho convertido en inútil, en las manos de su dueño, quien había perdido la voluntad de luchar. Berserker constantemente reprendía a Saber, quien era incapaz de contraatacar y sólo podía defender. En este punto, él ya había desatado su verdadera capacidad, y su habilidad con la espada era completamente incomparable con su nivel anterior. Incluso si Saber hubiese estado no lastimada ahora mismo, no podría haber sido capaz de soportar ese fuerte impulso.

Pero en la cara del feroz ataque de su oponente, y la sensación de dolor en sus manos y piernas, que hacía mucho se habían vuelto entumecidas, Saber permaneció impasible. La fuerte destreza del enemigo que era muchas veces mayor que la suya, y su despiadado ataque, fueron gradualmente causando que su espíritu se desmorone.

Ahah, mi amigo... ¿Es ésta tu verdadera intención?

¿Te desesperas así en el destino? ¿Está realmente usando el odio para maldecir al rey y al país que te trajeron desesperación?

Una vez abrazamos el mismo sueño, y pusimos nuestras vidas en la línea por el bien de salvar al país.

Si no había diferencias en nuestra ambición, entonces ¿por qué odias así? ¿Te arrepientes ahora?


---Uno no puede guiar solamente por la salvación---


No. Dime que no es así.

Lancelot. Sólo tú. Espero que puedas entender, porque realmente eres el caballero ideal de la gente.

Espero que tú puedas asentir en acuerdo, que nuestros métodos son completamente correctos...


---Abandonando a la gente quienes han perdido su camino, deseando convertirse en un santo por cuenta propia---


"¡¡Detente!!"

Apoyándose en lo último de su razón, Saber bloqueó la espada negra que caía pesadamente, al mismo tiempo, usó todas sus fuerzas para gritar.

"Detente... por favor..."

Dentro del sonido de sollozos, sus rodillas cayeron débilmente al suelo.

No podía moverse; había alcanzado su límite. No había manera de defenderse contra el siguiente ataque.

Quizás esta era la única salvación.

Desde que estaba así de indispuesto, de este modo, lleno de odio---en ese caso, además de usar su cuerpo para recibir la filosa espada que él blandía, no había otro método de recompensa.

En el momento exacto en que Saber decidió abandonar por completo la resistencia--repentinamente, Berserker dejó de moverse.

Saber y Berserker no podían saber qué, hace alrededor de diez segundos, los Gusanos Cresta dentro del cuerpo de Kariya --- quien estaba escondiéndose en la habitación de equipos del área del aparcamiento subterráneo --- habían cesado su actividad. A fin de mantener a Berserker en la realidad física, el prana en el cuerpo de Kariya --- el cual ya estaba escaso en suministro --- fue absorbido en grandes cantidades, y esta necesidad de prana fue multiplicada muchas veces, cuando el Fantasma Noble final, fue liberado. Finalmente, los Gusanos Cresta estaban exhaustos por su demasiada pesada carga.

Y el prana de respaldo, que podría haber originalmente mantenido al Sirviente en forma física durante varias horas en la circunstancia en que el Maestro no este, también había sido completamente consumido en diez segundos debido al arrebato de Berserker. En este instante, el prana que condujo a esta máquina de matar, repentinamente se secó, causando que Berserker se detenga de emergencia como si hubiese fallado.

En el abrupto silencio, la mano de Saber claramente podía sentir los latidos del corazón gradualmente desapareciendo de Berserker. La empuñadura de su espada firmemente sujeta en su mano, la afilada hoja de su querida espada atravesó la armadura negra.

Este final fue verdaderamente demasiado irónico, ¿quién podría haberlo previsto?

En este fugaz instante, la victoria había decidida, una ligera sensación de codicia hizo a Saber avergonzarse de sí misma, y no pudo evitar derramar lágrimas.

Sabía que no debió haberlo matado, pero sin embargo había asestado un golpe mortal en esta persona que no debería haber sido asesinada. Ahora Saber sólo era una prisionera de una idea--al igual que Diarmuid la había reprendido en el último momento, ella quien había pasado sobre incontables cadáveres, sólo deseaba los milagros de la máquina concede deseos. Este era el verdadero rostro de Saber en este momento.

"Aun así, todavía quiero el Grial."

Las lágrimas cayeron sobre los temblorosos guanteletes, mezclándose con la sangre de Berserker, el cual se había deslizado hacia abajo de la hoja.

"Si no hago esto, mi amigo... Si no hago esto, entonces no seré capaz de darte ningún tipo de recompensa en absoluto."


"--- Entristecido por cierto. Las cosas han llegado a esto, ¿y aún haces excusas para pelear?"


Una voz que inspira nostalgia.

Ella levantó la cabeza para mirar al otro lado. La mirada del caballero era justo como lo fue antes, calmada como la tranquila superficie de un lago mientras contemplaba la cara llena de lágrimas del Rey. Habiendo descartado el contrato con su Maestro, en el momento antes de su desaparición, había sido liberado del hechizo de la locura.

"Lancelot..."

"Sí... Gracias. Quizás, esta es la única manera en que puedo expresar mi deseo."

Mirando a la espada que le atravesó el cuerpo con una mirada llena de compasión, Lancelot sonrió irónicamente mientras continuó hablando.

"En realidad... en aquel momento, yo tenía la esperanza que tú personalmente me castigaras. Mi Rey... En aquel momento yo realmente deseaba que tú me denunciaras por tu propia ira..."

El caballero traidor, Lancelot, quien fue llamado el culpable de la ruptura de la Mesa Redonda --- así habló, con tristeza a su único amigo, quien nunca lo había culpado incluso hasta el final.

"Si yo pudiera haber sido castigado por ti... Si tú hubieses exigido recompensa de mí... Entonces yo definitivamente creería en la redención... Yo definitivamente creería que algún día puedo encontrar una manera de perdonarme... La Reina probablemente piensa lo mismo... "

Esto era--el lamento de un hombre y una mujer. Ellos abrazaron el mismo ideal como el Rey, pero porque habían sido demasiado débiles, no habían sido capaces de llevar a cabo este ideal.

Y estas dos personas no habían, incluso en la muerte, sido capaces de obtener la salvación. Se habían culpado profundamente por haber traicionado a la persona más importante, y la carga de esta auto-culpa que habían llevado toda la vida.

Dolor tal como este--¿a quien podría habérsele dicho? ¿Exactamente qué tipo de amonestación, y a quien encargárselo, podría haberles dado respiro?

Suspirando profundamente, Lancelot relajó su cuerpo, cayendo en el abrazo del Rey. El cuerpo en sus brazos era muy ligero; Saber no pudo dejar de sentir un nudo en la garganta. El cuerpo gradualmente desapareciendo del Sirviente parecía estar casi ingrávido.

"A pesar de ser de esta manera, al final, aún me prestaste tu pecho..."

Como si soñando durante una siesta, el Caballero del Lago, tranquilamente susurró y suspiró.

"Para morir en los brazos del Rey, ante los ojos del Rey... jaja, como esto, es realmente... como si yo fuese un caballero leal..."

"Tú - no deberías decir eso -"

Saber ansiosamente respondió. Antes de que desaparezca, había algo que necesitaba decirle. Ella esperaba que él lo entendiera.

No "como si". Era "realmente es".

Ella quería decirle, tú eres un caballero leal. Nadie sabe mejor que yo--la sinceridad que tú dedicaste al país, al Rey.

Así que no había más necesidad de auto-reprochar. Incluso si hubiese sido un error que no era permitido hacerse--tu carácter no es algo que puede ser anulado por un solo error.

Yo no quiero deshonrarte; yo no quiero perderte. Precisamente porque tengo este deseo, puedo realmente negar este supuesto crimen que has cometido.

Estos fueron los verdaderos pensamientos de Arturia, pero--no pudieron convertirse en la salvación de aquel caballero.

El caballero cerró sus ojos como si durmiendo profundamente; su cuerpo estaba gradualmente desapareciendo. Saber vio que estaba a punto de desaparecer, pero sin embargo no pudo pensar en qué sería lo correcto de decir.

"¡Lancelot, en realidad tú...!"

No eres un pecador--pero ¿qué significado aún tendrían tales palabras para él?

Incluso si alguien niega su crimen, el más atrapado en este error no era alguien más, sino el mismo Lancelot.

¿Por qué no había sido consiente de este solitario pensamiento de él? ¿Por qué había sido incapaz de liberar el noble espíritu de este caballero de un auto-reproche, que rayaba en la locura?


---Un Rey no entendería los sentimientos de alguien más---


Estas palabras que ella había escuchado mientras salía de la Mesa Redonda--¿quién las habló?

El cadáver del caballero no dijo nada más; junto con la última luz restante, él desapareció.

"---Espera... espera... Lance---"

Mirando a la parte interior del codo de su brazo que había perdido su peso y estaba ahora vacío, Saber comenzó a sollozar.

Ella ni siquiera pudo hacer un sonido. No se dejó hacer el más mínimo sonido. En el último momento en que había estado frente a un caballero leal, había sido incapaz de decir incluso una palabra de consuelo--entonces, ¿qué derecho tenía de llorar ahora?

Un Rey sólo puede ser solitario y orgulloso—

Esto se había dicho a sí misma; mientras buscaba el camino a la salvación de su reino, exactamente ¿cuántas opiniones y problemas de la gente había abandonado?

Gawain, quien se había sacrificado heroicamente, Galahad, quien había perdido su vida en el cumplimiento del deber--¿qué pensaron, en su último momento? ¿Dejaron este mundo con el mismo lamento e indisposición? ¿Por qué estaba tan segura de que eso no era verdad?

Saber lloraba silenciosamente, atormentada, como si innumerables espinas estuviesen atravesando su corazón.

¿Podría ser que ella como Rey, nunca debió haber estado en lo alto—

Si las cosas hubiesen sido así, ¿no habría traído un final roto? ¿Podrían todos ser salvados?

"... No ha terminado."

De su solloza garganta--esa era la determinada voz de un constantemente victorioso Rey.

"Puede ser compensado por... No es demasiado tarde... Aún tengo el Grial. Aún tengo el milagro que puede volcar al destino..."

Apoyándose en la espada de la victoria, Saber se puso de pie.

Incluso si era incapaz de escuchar a los corazones de la gente, incluso si fue reprendida por ser un orgulloso y distante Rey--nada de eso importaba en absoluto.

Aun así, siempre y cuando pueda ganar la victoria para su patria y sus súbditos con sus propias manos, sería suficiente--esto era lo que pedía de sí misma, lo que debe hacer como un "Rey".

Siempre y cuando pueda obtener el Grial, todo podría compensarse; todos los errores anteriores podrían ser corregidos.

Ahora esta creencia era todo para Saber, quien había elegido el camino del Rey.

Cubierta de heridas, Saber pisó hacia adelante.



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