Suzumiya Haruhi:Volumen3 Rapsodia de las Hojas de Bambu

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Rapsodia de las Hojas de Bambú


Durante el mes de Mayo el calor había aumentado, pero para Julio ya era de verdad insoportable. La humedad lo hacía todo mucho peor, elevando mi índice de infelicidad hasta niveles nunca antes vistos. En una preparatoria barata como la nuestra, no podíamos ni soñar con que instalaran tecnologías tan sofisticadas como el aire acondicionado. El salón 1-5, con su aire pegajoso, parecía la sala de espera del autobús hacia el infierno. Creo firmemente que el arquitecto que lo diseñó no tenía idea de lo que es un sitio apto para vivir.

Para empeorar las cosas, era la primera semana de los exámenes de final de período, y la calma y la felicidad de mi corazón seguramente estaban tomando unas vacaciones en Brasil, porque no parecían tener ganas de regresar.

Las calificaciones a mitad del período ya habían sido bastante desastrosas, así que no podía imaginar que mis notas finales pudiesen ser satisfactorias. Aquello había sucedido quizá porque había pasado casi todo mi tiempo con la Brigada SOS, y no había podido concentrarme en mis estudios. Yo no había querido involucrarme, pero desde la primavera, cada vez que Haruhi sugería algo, yo me había encontrado siguiendo sus pasos por algún misterioso motivo. Se había vuelto parte de mi vida diaria, y comenzaba a odiarme a mí mismo por haberme acostumbrado a ello.

Ya habían terminado las clases, y el sol entraba en el salón desde el lado oeste. La chica sentada detrás de mí me pinchó la espalda con su lapicera mecánica.

"¿Sabes qué día es hoy?"

Suzumiya Haruhi me preguntó eso con la misma mirada ansiosa de un niño en vísperas de Navidad. Cada vez que ella tenía una expresión como esa, era una señal de que estaba planeando algo que nos metería en problemas. Fingí pensarlo por unos segundos, y al final dije:

"¿Tu cumpleaños?"

"¡No!"

"¿El cumpleaños de Asahina-san?"

"¿No~~oo!"

"¿El cumpleaños de Koizumi o de Nagato?"

"¡¿Cómo voy a saber cuándo cumplen años todos ustedes?!"

"Pues ya que lo dices, mi cumpleaños es en......"

"¿A quién le importa? ¿De verdad no sabes lo importante que es el día de hoy?"

Si importar lo especial que tú lo consideres, para mí es un día común y muy caliente.

"¿Dime, qué fecha es hoy?"

"Siete de Julio...... No quiero pensar mucho en esto, ¿pero no estarás pensando en la celebración del Tanabata1, o sí?"

"¡Claro que sí! ¡Es el festival de Tanabata! Tienes que recordarlo si te atreves a considerarte un verdadero Japonés."

En realidad, aquel festival se había originado en China. Y de acuerdo con el calendario Chino, Tanabata sólo se celebraría hasta el mes siguiente.

Haruhi sostuvo la lapicera con sus dedos y la sacudió frente a mis ojos.

"De todas formas, Asia es todo desde el Mar Rojo hasta aquí."

¿Qué clase de definición geográfica es esa?

"¿Acaso no nos agrupan así para las eliminatorias de la Copa Mundial? De la misma manera, tanto Julio como Agosto son meses de verano."

¿Ah, sí?

"Como sea. De todas maneras tenemos que realizar alguna actividad por el Tanabata. Insisto en que éste festival debe ser tomado muy en serio."

Hay muchas otras cosas que merecen ser tratadas más en serio que ésa. ¿Por qué tienes que decirme eso? No quiero saber qué es lo que estás planeando.

"Será más divertido si lo celebramos todos juntos. Por lo tanto, declaro que organizaremos una gran celebración de Tanabata todos los años de aquí en adelante."

"No decidas eso tú sola."

A pesar de lo que dije, al ver la extraordinaria emoción de Haruhi, supe de inmediato que era estúpido tratar de llevarle la contraria.

Incluso añadió: "¡Espérame en el salón del club! ¡No te atrevas a irte a casa tu sólo!"

No necesitaba decirme eso, porque yo pensaba ir al salón del club de todas formas. Había una persona que tenía que ver al menos una vez al día, y sólo por ella valía la pena ir hasta allí.

Los demás miembros ya se encontraban reunidos en el salón del club, localizado en el segundo piso del edificio de artes. En lugar de decir que el salón de la Brigada SOS fue tomado en préstamo al Club de Literatura, sería más preciso decir que había sido invadido por la fuerza.

"Ah, hola."

La persona que me sonrió y me dio la bienvenida es Asahina-san. Ella es la fuente de todo lo que alegra mi corazón, sin ella, la Brigada SOS sería tan vacía para mí como un plato de arroz y curry preparado sin una sola pizca de curry.

Desde Julio, Asahina-san había estado usando un uniforme de mucama para el verano. Había sido Haruhi la que lo había conseguido, y aunque yo no tengo idea de dónde sacaba todos aquellos disfraces, Asahina-san siempre le agradecía tímidamente, "Ah...... g... gracias, muchas gracias." Aquel día, ella seguía en su papel de mucama exclusiva de la Brigada SOS, sirviendo ansiosamente té a todos los que estaban allí.

"¿Hey, cómo va todo?"

Koizumi levantó la cabeza y me saludó. Estaba sentado frente a un tablero de ajedrez, que descansaba sobre la mesa, y sostenía un manual de juego con una mano mientras movía las piezas con la otra.

"Las cosas no han estado bien para mí desde que entré a la preparatoria."

Koizumi me explicó que se había cansado del Otelo, así que había decidido traer un tablero de ajedrez la semana anterior. Pero como ni yo ni nadie más allí sabíamos cómo jugar al ajedrez, tenía que jugar él sólo. De verdad se veía muy tranquilo, a pesar de que se aproximaban los exámenes.

"Bueno, en realidad no estoy tan relajado. Sólo estoy aprovechando el tiempo en que no estoy estudiando para ejercitar mi cerebro. Cada vez que uno resuelve un problema, la circulación en el cerebro aumenta. ¿Qué tal si jugamos?"

No gracias, justo ahora no quiero ejercitar mi pobre y cansado cerebro. Si me pongo a pensar en cualquier otra cosa, todas esas palabras en inglés que me ha costado tanto memorizar, serán expulsadas de mi cabeza.

"Qué lástima. ¿Quizá la próxima vez deba traer un tablero de Monopolio o Batalla Naval? Ah sí, ¿qué tal algo en lo que podamos jugar todos? ¿Qué se te ocurre?"

Lo que sea, o mejor no. Éste no es el Club de Juegos de Mesa, es la Brigada SOS. Por cierto, todavía no tengo idea de en qué clase de actividades se involucrará la Brigada SOS. No estoy muy seguro de qué se supone que deberíamos estar haciendo, y creo que no quiero saberlo, ya que el ignorarlo aumenta mis oportunidades de sobrevivir. Por eso no estoy motivado a hacer nada, y esa lógica funciona para mí.

Koizumi se encogió de hombros y siguió estudiando su manual de ajedrez. Levantó el caballo negro y lo movió por el tablero.

Sentada detrás de Koizumi, demostrando menos emociones que un robot, estaba Nagato Yuki, muy ocupada leyendo un libro. La fría y silenciosa extraterrestre había dejado de interesarse en las novelas traducidas al japonés, y ahora las leía en su idioma original. La portada del libro que leía estaba adornada con unas letras en un idioma que no pude reconocer, parecía uno de esos gruesos y viejos libros de magia. Bien podría estar escrito en etrusco o en algún otro lenguaje antiguo, porque estoy seguro de que Nagato no tendría problema en leer incluso esas extrañas tabletas de Lineal A.

Saqué una de las sillas plegables de metal y me senté en ella. Asahina-san me sirvió una taza de té al instante. ¿Quién quiere tomar té caliente en un día como éste?...... No quise poner una queja que seguramente habría inspirado la ira de los cielos, así que bebí el té de avena con inmensa gratitud. Hmm, estaba hirviendo.

En una esquina del salón había un ventilador eléctrico que Haruhi había tomado de alguna parte, pero su efecto refrigerante no era más que el de una taza de agua hirviendo derramada sobre rocas calientes. ¿Si te lo ibas a robar de todas formas, por qué no sacaste uno de esos ventiladores verticales del salón de profesores?

Separé mi vista de las páginas del libro de inglés, cuyas páginas se sacudieron con en viento, y me estiré arqueando la espalda contra la silla metálica.

Ya que estaba plenamente consciente de que no estudiaría cuando llegara a casa, había querido probar si sería mejor estudiar en el salón del club después de clases, pero me di cuenta de que mientras no estuviese interesado en algo no lo haría, sin importar en dónde me encontrase. Obligarme a hacer algo que no quiero no sería bueno para mi salud mental ni física. En otras palabras, las cosas son mejores si no hay obligación de hacerlas. Ya está, no voy a estudiar. Guardé mi lapicera, cerré el libro, y decidí observar por un rato a mi estabilizador mental. La única persona que podía tranquilizar mi cínico corazón estaba sentada al otro lado de la mesa frente a mí, con un disfraz de mucama, y trabajando en sus tareas de matemáticas.

Miraba atentamente las preguntas y luego tomaba notas en su cuaderno; se detenía a pensar con la mirada perdida, y de pronto comenzaba a escribir como si acabase de recibir un golpe de inspiración – estoy hablando nada menos que de Asahina-san.

Me sentía mucho mejor nada más al mirarla. Sentí de pronto un inmenso deseo de protegerla, y si hubiese tenido que donar todo mi dinero y mis ahorros a una colecta de caridad para ayudarla, no me habría importado. Asahina-san no se dio cuenta de que la miraba fijamente, y estaba concentrada sólo en sus estudios. Cada uno de sus movimientos era suficiente para hacerme sonreír, se hecho, ya lo estaba haciendo, como cuando uno mira a una foca bebé.

Nuestros ojos se cruzaron.

"¿Ah, q… qué pasa? ¿A… tengo algo raro?"

Asahina-san comenzó a acomodarse el uniforme, muy nerviosa, lo cual hizo que mi corazón se ablandara mucho más. Pero justo cuando sentía que iba a cantar un himno angelical......

"¡Ho-la!"

La puerta se abrió con violencia, y una chica entró corriendo a grandes zancadas.

"Siento llegar tarde."

No tienes que disculparte, nadie estaba esperándote.

Haruhi apareció en el salón, cargando una caña de bambú sobre el hombro. Era una gran caña de bambú recién cortado, con ramas y hojas creciendo por los lados. ¿Para qué traes esa cosa aquí? ¿Vamos a hacer alcancías de bambú?

Haruhi tomó aire y respondió:

"Bueno, para colgar nuestros deseos, es obvio."

¿Qué? ¿Para qué?

"No es nada, es sólo que no he hecho esto en algunos años, así que pensé en hacerlo hoy, ¡al fin y al cabo, hoy es Tanabata!"

......Como siempre, la respuesta no tenía ningún sentido.

"¿De dónde sacaste esa cosa?"

"Hay un bosque de bambú detrás de la escuela."

Si mal no lo recuerdo, ese lugar es propiedad privada, ladrona de bambú.

"¿Y qué importa? ¡Las raíces del bambú crecen muy profundas, no les hace daño ni siquiera cuando se corta la mitad superior del tallo! Lo que si habría estado mal sería haber cortado todo el tallo. Claro que me picaron algunos mosquitos mientras estuve allí, y me molesta mucho. ¿Mikuru-chan, podrías ponerme un poco de crema para la comezón en mi espalda?"

"¡Sí, ya voy!"

Asahina-san corrió de inmediato con un botiquín de primeros auxilios en la mano, parecía un aprendiz de enfermera. Tomó un poco de crema, y metió su mano por el cuello del uniforme para frotar la espalda de Haruhi. Ella se inclinó un poco hacia delante diciendo:

"Un poco más a la a derecha...... menos… sí, justo ahí."

Haruhi parecía un gato al que le están frotando la barbilla, e incluso cerró los ojos de lo relajada que estaba. Dejó la caña de bambú al lado de la ventana, luego se puso de pié con mucha calma sobre el escritorio de la Comandante, no alcancé a ver de dónde sacó unos tanzaku, y dijo sonriendo muy animada:

"¡Muy bien, vamos a escribir nuestros deseos!"

Nagato levantó lentamente la cabeza, Koizumi dejó salir una escalofriante sonrisa, y Asahina-san abrió los ojos de par en par. ¿Ahora qué estaba planeando? Haruhi bajó del escritorio de un salto, y su falda se meció con el viento mientras decía:

"Pero hay ciertas condiciones."

"¿Qué condiciones?"

"¿Kyon, sabes quiénes son los que cumplen los deseos de Tanabata?"

"¿No son Orihime y Hikoboshi?"

"Correcto, te has ganado diez puntos. ¿Y sabes cuáles son las estrellas que representan a Orihime y a Hikoboshi?"

"No."

"¿No son Alfa Lyrae y Alfa Aquilae?"

Koizumi respondió al instante.

"¡Muy bien! ¡Esa valía 85 puntos! ¡Esas son las estrellas! En otras palabras, la caña de bambú con los deseos debe apuntarse hacia esas dos estrellas. ¿Entendido?"

¿De qué diablos estás hablando? ¿Y por qué esa pregunta valía tantos puntos más?

Je, je. Haruhi entornó los ojos, tratando de parecer astuta sin ningún motivo en particular.

"Déjame explicarte. No es posible viajar más rápido que la luz, de acuerdo con la Teoría Especial de la Relatividad."

¿Por qué me dices eso así sin motivo? Haruhi sacó un trozo de papel del bolsillo de su falda, y dijo en voz alta mientras lo leía:

"Para que lo sepas. La distancia que separa la Tierra de Alfa Lyrae y Alfa Aquilae es de 25 y 16 años luz respectivamente. Eso quiere decir que un mensaje enviado desde la Tierra tardará 16 y 25 años en llegar a esas dos estrellas. Es un hecho científico - ¿entiendes?"

¿Y qué? Por cierto, ¿en serio te tomaste la molestia de anotar esa información?

"Entonces ese es el tiempo que le tomará a nuestros deseos para llegar hasta los Dioses, ¿no? Es el tiempo que tendremos que esperar para que nuestros deseos se cumplan. ¡Así que escriban lo que desean pensando en que se cumplirá dentro de 16 o 25 años! Escribir algo como 'deseo conseguir un buen novio para la próxima Navidad' no servirá, porque es un deseo que no podrá cumplirse a tiempo."

Haruhi sacudió sus brazos con fuerza e iba a continuar hablando…

"Un momento, si hacen falta veintitantos años para que el deseo llegue hasta allá, ¿no tardaría más o menos lo mismo en devolverse para que se cumpla? ¿Acaso no quiere decir que tenemos que esperar 50 o 32 años para que nuestros deseos se cumplan?"

"Bueno, son Dioses. Algo se les ocurrirá para poder ayudarnos. ¡Supongo que al menos una vez cada año tendrán algún tipo de oferta!"

Cuando le convenía, ella era capaz de tomar la Ley de la Relatividad y arrojarla por la ventana.

"¿Bien, entonces todos entendieron lo que dije? Aquí tenemos tos tipos de tanzaku, uno para Alfa Lyrae, y otro para Alfa Aquilae. Así que por favor escriban lo que desean en 25 y el 16 años."

Es ridículo. Pedir dos deseos ala vez es casi un abuso. Además, no hay forma de saber qué vamos a estar haciendo en 16 o 25 años. ¿Cómo vamos a saber ahora lo que estaremos deseando para entonces? Supongo que lo mejor que podemos hacer es desear que nuestro fondo de retiro y nuestros ahorros no se pierdan, o tener un buen trabajo.

Si Orihime y Hikoboshi escuchasen esa clase de deseos, seguramente les daría un dolor de cabeza. Sólo pueden estar juntos una vez al año, y los obligaríamos a escuchar unos deseos tan estúpidos. ¿Por qué no les piden a sus políticos que los ayuden con eso? So yo fuera uno de ellos, seguramente respondería algo así.

Pero como siempre, a aquella chica se le ocurrían un montón de cosas absurdas. No podía evitar imaginarme si acaso existía un agujero negro en el interior de su cabeza, porque su sentido común parecía haber salido de una dimensión diferente a la nuestra.

"Bueno, eso no es del todo cierto."

Koizumi parecía estar defendiendo a Haruhi, pero habló en un tono de voz tan bajo, que sólo yo pude escucharlo.

"Es cierto que lo que dice y hace Suzumiya-san es muy particular, pero a juzgar por la situación actual, es obvio que sí sabe lo que es el sentido común."

Koizumi me enseñó su habitual sonrisa exagerada y prosiguió:

"Si sus patrones de pensamiento fuesen anormales, entonces éste mundo no sería estable. Si ése fuera el caso, éste mundo ya se habría convertido en un lugar extraño, regido por sus leyes particulares."

"¿Cómo sabes eso?" pregunté.

"Suzumiya-san desea que el mundo cambie un poco, y tiene el poder de reconstruir éste mundo desde cero. Eso lo debes saber muy bien."

Claro que lo sé, pero todavía tengo dudas.

"Sin embargo, hasta el momento nuestro mundo no se ha vuelto totalmente irracional, y eso es porque ella valora el sentido común más que sus propios deseos."

"Puede sonar un poco infantil, pero…" Koizumi levantó la cabeza y dijo:

"… Digamos por ejemplo, que ella desea que Santa Claus exista. Por lo que sabemos, Santa Claus no existe. Si tomásemos solamente a Japón, no sería posible para alguien entrar en las casas en medio de la noche, dejar un regalo y lego salir sin ser detectado. ¿Cómo puede saber Santa Claus lo que cada niño quiere en cada Navidad? Además no hay forma de ir a dejar un regalo en la casa de cada niño del mundo en una sola noche. Sería físicamente imposible."

Si alguien piensa seriamente en estas cosas, tiene que estar chiflado.

"Exacto, por eso es que Santa Claus no puede existir."

La razón por la que le respondí, fue porque se puso del lado de Haruhi, y eso me molesta. Así que seguí con ésta pregunta:

"¿Si eso es cierto, no quiere decir que también es imposible que existan los extraterrestres, los viajeros en el tiempo y la gente con poderes mentales? ¿Cómo es que tú estás aquí?"

"Es precisamente por esa razón que pienso que Suzumiya-san no se siente muy a gusto con la racionalidad que existe en su interior. Su sentido común es un obstáculo para lo que ella más desea – un mundo en el que los fenómenos sobrenaturales son algo normal."

¿Entonces eso quiere decir que sus deseos tiene una ligera ventaja sobre su sentido común?

"Quizá es incapaz de reprimir por completo esos pensamientos, y es por eso que yo, Asahina-san y Nagato-san fuimos llamados a su lado, y a mí se me concedieron poderes paranormales. Claro que no estoy muy seguro de qué pienses tú de eso."

Es mejor que no te enteres. Al menos yo no soy como tú, yo estoy completamente seguro de que soy un ser humano normal.

Claro que no sé si eso es una ventaja o una maldición.

"¡Hey, ustedes dos! ¡Nada de comentarios en privado! ¡Estoy hablando de algo muy importante!"

Como no estaba muy a gusto con que estuviésemos murmurando entre nosotros, los ojos de Haruhi se convirtieron en un par de puntas afiladas mientras nos miraba fijamente y nos gritaba. Tuvimos que obedecer y recibir nuestros lápices y tanzaku antes de sentarnos nuevamente.

Haruhi tarareó una melodía mientras comenzaba a escribir; Nagato se sentó muy quieta y miró fijamente a los tanzaku; mientras que Asahina-san tenía una expresión confusa, como si hubiese encontrado algo mucho más difícil que sus problemas de matemáticas. Koizumi dijo en un tono muy calmado: "Hmm, esto es un problema" mientras inclinaba la cabeza, muy concentrado. ¿En verdad tienen que pensar tan en serio para algo tan estúpido? ¿No sería mejor tomárselo como el juego que es, y escribir lo que se les ocurra?
Estaban llenas de de cosas que solo un niño malcriado y mal intencionado podría escribir. Hubiese estado bien si se tratase de una broma, pero Haruhi se veía completamente seria al colgar sus tanzakus el las hojas de bambú.

...... ¡Y no me vengan con que los deseos que anotemos van a hacerse realidad!

Jugué con el lápiz entre mis dedos y desvié la vista hacia un lado. La caña de bambú que Haruhi había "tomado" estaba asomada por la ventana, y sus hojas se veían muy desordenadas. Una que otra brisa ocasional producía un suave sonido al sacudir las ramas, haciéndome sentir tranquilo y relajado de inmediato.

"¿Ya terminaron?"


"¿Ya terminaron todos?

La voz de Haruhi me trajo nuevamente a la realidad. En la mesa situada frente a ella, había dos notas que decían:

   "¡Que el mundo gire a mi alrededor!"
   "Desearía que se invierta la rotación de la tierra."

Estaban llenas de de cosas que solo un niño malcriado y mal intencionado podría escribir. Hubiese estado bien si se tratase de una broma, pero Haruhi se veía completamente seria al colgar sus tanzakus el las hojas de bambú.

Asahina-san escribió en su clara y simpática letra"

   "Desearía que mi costura mejore."
   "Desearía que mi habilidad en la cocina mejore."

Los deseos que pidió Asahina-san eran demasiado adorables. Luego ella juntó sus manos mientras les rezaba a los tanzakus que había colgado en las hojas de bambú. Pienso que no entendía del todo la ceremonia.

No había nada particularmente interesante en los tanzakus de Nagato. Escritos en una letra muy simple, anotó cosas tan abstractas y monótonas como "armonizar" y "reorganizar".

Koizumi no lo hizo muy distinto de Nagato, escribiendo en su ilegible caligrafía, simplemente puso frases como "paz en el mundo" y "fraternidad familiar".

¿Que hay de mí? La mía era igualmente simple. Dado que estamos hablando de veinticinco y dieciséis años en el futuro, para ese entonces yo seré un viejo, así que supongo que el futuro yo desearía lo siguiente:

   "Quiero dinero"
   "Quiero una casa con jardín en donde pueda bañar a un perro."

"¡Que deseos tan aburridos!"


Haruhi no pudo ocultar su asombro ni su opinión al ver lo que yo había escrito. Claro que ella era la menos indicada para sorprenderse por mis deseos. ¡A la larga, mis deseos eran mucho más razonables que pedir que la tierra girase al revés!

"¡Olvídalo! ¡Muy bien, todos, asegúrense de recordar los deseos que escribieron! El primer momento clave será dentro de 16 años. ¡Vamos a hacer una competencia y veremos a quién le concede primero su deseo Alfa Aquilae!"

"Ah......claro, por supuesto."

Observé desde mi asiento mientras que Asahina-san asentía con una expresión muy seria. Para cuando miré de nuevo, Nagato ya había regresado a su puesto y seguía leyendo.

Haruhi movió la larga caña de bambú hasta que quedó firme junto a la ventana y su extremo se asomó hacia el exterior. Luego llevó una de las sillas de metal a un lado, se sentó con el codo apoyado en el marco de la ventana y se quedó mirando al cielo. De lado, su rostro tenía una expresión muy melancólica, como si no supiera qué más hacer a continuación. Unos segundos atrás estaba gritando muy animada, pero ella es del tipo de persona que cambia de humor muy rápido.

Abrí mi libro de texto e hice otro intento de estudiar para los exámenes tratando de memorizar una larga lista de adjetivos.

"...¿16 años, eh? Es mucho tiempo."

Escuché cómo Haruhi murmuraba en voz baja a mis espaldas.

Nagato seguía leyendo su novela extranjera en silencio, Koizumi comenzó otra partida de ajedrez en solitario, mientras que yo seguía ocupado tratando de memorizar las palabras en inglés. Todo el tiempo, Haruhi estuvo sentada mirando hacia arriba. En realidad era un espectáculo muy agradable para la vista, si tan sólo se quedase ahí sentada y no hiciera nada más. Al principio me agradó que se decidiese a imitar a Nagato, pero por alguna razón, la imagen de Haruhi allí sentada y en silencio me hizo sentir muy preocupado. Sólo podía imaginarme que mientras estaba allí callada, estaba pensando en actividades que serían un gran dolor de cabeza para todos.

Por alguna razón, Haruhi se veía extrañamente deprimida. Ocasionalmente daba un largo suspiro mientras miraba al cielo, lo cual me alteraba mucho más. Era como el silencio antes de la tormenta, lo cual es muy aterrador. Si duda el Emperador Sutoku era exactamente igual en los primeros dos o tres días de su exilio en Sanuki.

Shraff... El sonido del papel doblándose me hizo levantar la cabeza. Sentada en el lado opuesto de la mesa con su cuaderno de problemas de matemáticas, Asahina-san se llevó un dedo a los labios mientras me guiñaba un ojo, y luego deslizó hacia mí un tanzaku que había tomado desde hacía rato. Mirando de reojo a Haruhi, Asahina-san retiró su mano y bajó la cabeza con la expresión de una niña que acaba de tener éxito al hacer una broma.

Se despertó mi curiosidad al convertirme en su cómplice en aquel delito, así que rápidamente tomé el tanzaku que Asahina-san me había ofrecido, y lo leí con mucha atención.

"Por favor, quédate en salón del club después de que terminen las actividades de hoy. - Mikuru-chan"

El mensaje estaba escrito en una caligrafía redonda y bonita.

¡Claro que iba a quedarme!

"Ya es todo por hoy."

Haruhi habló y tomó su maletín para salir rápidamente del salón. Su comportamiento aquel día no había sido normal. Era como ver un camión con motor diesel que de un día para otro comienza a sonar como un auto de energía solar. Pensé que las cosas iban mejorando mucho para mí.

"Entonces yo también me retiro."

Koizumi organizó el tablero de ajedrez y se levantó de la mesa. Después de intercambiar miradas conmigo y con Asahina-san, salió del salón del Club de Literatura.

Nagato cerró su grueso libro con un fuerte golpe. ¿Ah, entonces tú también te vas? Gracias por entenderlo...... Mientras se lo agradecía mentalmente, Nagato se acercó a mí, tan silenciosa como un gato.

"Toma esto."

Me entregó un trozo de papel. Era otro tanzaku. ¡Si de verdad necesitas enviar esto al espacio, yo no puedo ayudarte! Pensé mientras miraba la nota.

Tenía dibujadas unas extrañas figuras geométricas. ¿Qué diablos es eso? ¿Algo escrito en Sumerio? Pensé que ni siquiera la Máquina Enigma podría descifrar lo que estaba escrito allí. Fruncí el ceño mientras observaba aquel patrón, que no eran ni palabras ni dibujos, sino un montón de figuras triangulares, circulares y con forma de ondas. Para ese momento, Nagato ya se había dado la vuelta, había empacado su maleta y había salido de la habitación.

Olvídenlo. Guardé aquel tanzaku en el bolsillo de mi chaqueta, y volteé para mirar a Asahina-san.

"Yo, lo siento, pero esperaba que pudieses ir conmigo a cierto lugar."

Aquella invitación había surgido nada más ni nada menos que de Asahina-san. El Cielo me condenaría si me negase a aceparla. Sería capaz de saltar en un crisol de acero líquido si ella me lo ordenara.

"Claro, ¿a dónde vamos?"

"Bueno...... eh...... tres años hacia el pasado."

Le pregunté por un lugar, y ella me respondió con un tiempo. Pero......

¿Otra vez esa cosa de hace tres años? Lo pensé, pero me sentí interesado de inmediato. Después de todo, Asahina-san decía ser una viajera en el tiempo proveniente de un futuro indeterminado, aunque yo olvidaba eso a cada rato al ver lo bonita que era. ¿Pero tres años? ¿Tres años hacia el pasado? ¿Eso quiere decir que de verdad vamos a viajar en el tiempo?

"S......sí."

"Seguro, estaré más que complacido, ¿pero por qué yo? ¿Qué vamos a hacer allá?"

"Esto...... lo sabrás cuando lleguemos allá...... creo."

¿Eh?

Quizá fue por la expresión confundida en mi rostro, pero Asahina-san sacudió sus manos, muy nerviosa, y me suplicó con lágrimas en los ojos:

"¡Te lo pido! ¡Por favor no me preguntes nada más, sólo acepta! De lo contrario yo estaré...... eh...... estaremos en muchos problemas."

"Bueno...... está bien, vamos."

"¿En serio? ¡Gracias!"

Asahina-san estaba muy feliz, y me tomó de las manos muy complacida. ¡¡¡Ah, lo que haga feliz a Asahina-san también me hará feliz a mí, ahhh!!!

Ahora que lo pienso, cuando Asahina-san dijo que venía del futuro, no había nadie más que pudiese validar lo que decía. No fue sino hasta que me encontré frente a la versión adulta de Asahina-san que creí en su historia, sin embargo no podía negar que aún tenía ciertas sospechas de que pudiera tratarse de algún tipo de montaje. ¿Entonces, no era aquella la ocasión perfecta para probar de una vez por todas que Asahina-san sí veía del futuro?

"¿Y bien, dónde está la máquina del tiempo?"

Pensé que quizá tendríamos que meternos en la gaveta de un escritorio o algo así, pero Asahina-san me dijo que no existía tal dispositivo. ¿Entonces a dónde debíamos ir para viajar en el tiempo? Asahina-san se encogió apretando su delantal, y dijo:

"Aquí."

¿Eh? ¿Aquí? Me dí la vuelta y observé alrededor del cuarto, que estaba completamente vacío a excepción de nosotros dos.

"Sí, siéntate por favor. ¿Y podrías hacerme el favor de cerrar los ojos? Sí, relaja tus brazos también."

Hice lo que ella me decía. Sólo esperé no recibir un golpe sorpresa en la parte de atrás de mi cabeza.

"Kyon-kun......"

Escuché la voz de Asahina-san susurrándome al oído. Sentía su aliento suave cerca de mí.

"Lo siento mucho."

Tenía un mal presentimiento. Cuando estaba a punto de abrir los ojos, el mundo se oscureció a mi alrededor. Sentí que perdía la conciencia y me invadió una sensación de náuseas que me hizo perder el equilibrio. Antes de desmayarme por completo, alcancé a pensar que no habría aceptado de haber sabido antes lo que pasaría.

Cuando recuperé la conciencia, todo lo que veía estaba girado 90 grados. Lo que debería estar vertical, estaba en posición horizontal, y cuando ví un poste de luz atravesado de izquierda a derecha frente a mis ojos, me dí cuenta de que era yo el que estaba acostado. Fue entonces cuando sentí algo tibio al lado izquierdo de mi rostro.

"¿Ah, ya despertaste?"

Era una voz angelical. Yo estaba completamente despierto. ¿Qué era lo que temblaba pegado a mi oreja?

"Eh...... si no levantas la cabeza...... yo voy a......"

Asahina-san se escuchaba muy nerviosa. Levanté la cabeza para asegurarme en dónde estaba.

Era una silla, en un parque, y era de noche.

¿Qué diablos había sucedido? Había estado durmiendo sobre las piernas de Asahina-san, pero como estuve dormido, no podía recordar nada. Qué lástima.

"Se me estaban durmiendo las piernas, y empezaba a sentirme muy incómoda."

Asahina-san sonrió avergonzada e inclinó su cabeza. No pude saber en dónde se había cambiado, pero su disfraz de mucama había sido reemplazado por el uniforme de la Preparatoria Norte. Seguramente había pasado mucho tiempo desde la puesta de sol hasta aquella hora y tuvo tiempo de cambiarse, ¡justo había tenido que quedarme dormido en aquel momento! ¿Pero, por qué me había quedado dormido?

"No puedo dejar que veas el método usado para viajar en el tiempo, porque es información clasificada...... ¿Estás molesto?"

No, no estoy molesto. Si se tratara de Haruhi, ya la habría hecho pedazos; pero como se trataba de Asahina-san, no me importaba en absoluto.

A propósito, un segundo atrás me encontraba en el salón del club, sentado en una silla y con los ojos cerrados. ¿Cómo es que estábamos sentados en un parque en medio de la noche? Además, sentía como si ya hubiese estado en ese parque antes. Recordé que Nagato me había pedido que me reuniera con ella en ese mismo parque algún tiempo atrás, ¿acaso era algún tipo de Tierra Santa para la gente rara?

Me rasqué la cabeza, había algo que tenía que preguntarle:

"¿En qué plano temporal estamos?"

Sentada a mi lado, Asahina-san respondió:

"Desde nuestro tiempo de origen, es el 7 de Julio de tres años atrás. Son casi las nueve de la noche, creo"

"¿En serio?"

"Sí."

Se veía muy seria.

Nunca pensé que llegaríamos así de fácil. Por supuesto, no era tan inocente como para creerme todo lo que me decía, así que tendría que confirmarlo antes. Intentaría llamando a la línea que dice la hora y el clima.

Cuando estaba a punto de decirle a Asahina-san lo que quería hacer, mi brazo izquierdo se sintió muy pesado. ¿Eh? Asahina-san tenía su cabeza apoyada en mi hombro. Una agotada Asahina-san estaba ahora inclinada sobre mí, ¿qué quería decir todo eso?

"Asahina-san."

No respondió.

"Ehh......"

"Zzzzzz......"

¿Un ronquido?

Incliné mi cabeza hacia adelante y la giré unos 85 grados hacia la izquierda. Pude ver a Asahina-san con sus ojos cerrados y sus labios entreabiertos, mientras dejaba salir un suave ronquido. ¿Qué estaba pasando?

Shraff......

Los arbustos a mi espalda se sacudieron de repente. Sentí mi corazón a punto de salirse por mi boca, ¿qué fue eso?

"¿Ya está dormida?"

Saliendo de los arbustos, ví nada menos que a...... otra Asahina-san.

"Buenas noches, Kyon-kun."

Era la versión en empaque de lujo de Asahina-san. Una hermosa joven, mucho mayor que la Asahina-san que dormía sobre mi hombro, una Asahina-san completamente adulta. Aunque todavía se veía muy tierna, su encanto había aumentado más de diez veces. Yo ya la había visto una vez antes, y tal como aquella vez, traía una blusa de color blanco y una ajustada minifalda azul. Esa Asahina-san caminó hasta estar frente a nosotros.

"Je je, desde aquí…"

La Asahina-san adulta pellizcó la mejilla de la Asahina-san que dormía y continuó hablando:

"…parece una niña."

Con una mirada nostálgica, Asahina-san (adulta) acarició el uniforme de Asahina-san (pequeña), "¿Entonces así es como me veía en ese entonces?"

Sintiendo la suave respiración de Asahina-san (pequeña) sobre mi brazo, me quedé sentado sin ser capaz de moverme, mirando asombrado a Asahina-san (adulta).

"Su misión era traerte hasta aquí, pero de aquí en adelante, ayudarte será mi misión."

Como un idiota, le pregunté una cosa a Asahina-san, que despedía un aura de madurez incluso a pesar de que sonreía todo el tiempo.

"¿Eh......esto qué......?"

"No puedo explicártelo en detalle, porque es información clasificada. Lo único que puedo hacer ahora es servirte de guía."

Volteé la cabeza para mirar a la Asahina-san que dormía sobre mi hombro.

"Yo hice que se durmiera. No puedo dejar que me vea."

"¿Por qué?"

"Porque cuando yo era ella, no me ví."

La razón era clara y confusa a la vez. Aquella encantadora Asahina-san me guiñó un ojo y dijo: "Dirígete hacia el sur siguiendo las vías del tren, llegarás a una escuela secundaria. ¿Por favor, puedes ir y ayudar a la persona que encontrarás frente a la cerca? ¿Podrías ir ahora mismo? Espero que no te importe cargarme todo el tiempo, no debo pesar mucho."

Sonaba como uno de esos aldeanos que te encargan una tarea en los juegos de rol. ¿Qué clase de tesoro recibiría como recompensa?

"¿Recompensa? Bueno......"

La Asahina-san adulta puso su mano bajo la barbilla en un gesto muy elegante, pareció pensarlo por un rato, para luego revelar una pícara sonrisa.

"No tengo nada qué ofrecerte, pero quizá te deje besarme mientras duermo. Pero asegúrate que sea sólo mientras esté dormida."

¡Qué oferta tan interesante! Era justamente lo que habías estado deseando. La imagen de Asahina-san durmiendo profundamente era tan hermosa que había estado tentado a hacerlo antes, pero......

"Pero eso es un poco......"

No sé si fue por mi estado de ánimo o por las circunstancias, pero no me pareció apropiado hacerlo. Sinceramente, me siento molesto conmigo mismo por haber sido tan racional en ese entonces.

"Se nos acaba el tiempo, debo irme."

¿Esa es toda la ayuda que vas a darme ésta vez?

"Ah sí, por favor no dejes que se entere de que yo estuve aquí. Cruza los dedos y conmigo y júralo."

Inconscientemente levanté mi dedo meñique y lo enganché con el dedo de Asahina-san (adulta). ¿Podríamos quedarnos así por otro rato?

"Adiós entonces, Kyon-kun."

Asahina-san (adulta) se despidió antes de desaparecer caminando en la oscuridad, dejé de verla por completo en pocos segundos. Ésta vez se había ido muy rápido.

"Bueno......" murmuré para mí mismo. ¿Cuándo volveré a ver a ésta Asahina-san de nuevo? Sentí que no había cambiado mucho desde la última vez que la había visto y me había dado esa extraña pista. Quizá esta Asahina-san venía de un plano temporal anterior a la otra que había conocido antes. No lo comprendía, no podía hacerlo. Pensé que era posible encontrarme con muchas Asahina-san de muchos tiempos diferentes.

Asahina-san, que iba cargada a mis espaldas, no era tan liviana, pero tampoco era pesada. Sin embargo, era natural que mi velocidad se viera afectada. Además, la suave respiración de su cara angelical en la parte de atrás de mi oído era una tortura casi criminal. Mi cuello temblaba cada vez que ella respiraba.

Evité las miradas de los transeúntes (aunque no había casi nadie en la calle) y me dirigí rápidamente hacia la dirección que la Asahina-san adulta me había indicado. Creo que caminé por unos diez minutos, y a medida que caminaba me encontraba con menos y menos gente. Después de dar la vuelta en una esquina, finalmente llegamos a nuestro destino.

La Secundaria del Este. Había escuchado hablar de aquel lugar. Fue la escuela secundaria de Taniguchi y de Haruhi, y hablando de eso, había una persona muy conocida frente a la cerca del lugar. Reconocí de inmediato aquella pequeña silueta que estaba a punto de saltar sobre la cerca de la calle.

"¡Hey!"

Después de gritar, me sentí sorprendido. ¿Cómo pude reconocer a esa persona? Era increíble. Sólo la veía de espaldas, y era mucho mas baja, y su cabello liso y oscuro no era ni muy corto ni muy largo.

Por supuesto, yo sólo conocía a una persona capaz de meterse de noche en una escuela trepando sobre las rejas.

"¿Qué?"

Sólo en ese momento comencé a sentir que estaba frente a frente con la realidad de tres años atrás. En serio, ahora sí parecía que había viajado tres años en el tiempo.

Apoyada contra la reja, el rostro que se dió la vuelta para mirarme era mucho más joven que el de la Comandante de la Brigada SOS que yo conocía. Sin embargo, no cabía duda de a quién pertenecían ese par de ojos despiertos: eran los ojos de Haruhi. Aunque estuviera vestida con una camiseta ordinaria y un par de pantalones cortos, yo la veía igual que siempre. Tres años antes, Haruhi debía estar en su primer año de secundaria. ¿Era ella la persona que Asahina-san me había pedido que ayudara?

"¿Quién eres tú? ¿Un pervertido? ¿O un secuestrador? En cualquier caso, te ves muy sospechoso."

Las lámparas callejeras cubrían la calle con un suave resplandor blanco. No pude descifrar claramente la expresión de Haruhi, pero ella, la estudiante de primer año de secundaria, estaba mirándome con los ojos de alguien que ha visto algo muy extraño. ¿Quién se veía más sospechoso? ¿Una niña tratando de escalar la cerca de su escuela en medio de la noche? ¿O alguien que vá caminando en medio de la noche con una chica dormida a sus espaldas? En realidad no quería pensar demasiado en eso.

"Tú eres la que se vé muy sospechosa. ¿Qué estas haciendo aquí?"

"¿Qué crees que estoy haciendo? Voy a entrar sin permiso a la escuela, por supuesto."

¡No anuncies tus intenciones criminales así como así, hay un límite para el cinismo!

"Llegaste justo a tiempo. ¡No te conozco, pero si tienes tiempo, ven y ayúdame! Si no lo haces, llamaré a la policía."

Yo debería ser el que llame a la policía, pero ya le había prometido algo a la otra Asahina-san. Por otro lado, ¿por qué es que esa chica conocida como Suzumiya Haruhi siempre estaba unida a mí de alguna manera? ¿Incluso en este tiempo?

Haruhi saltó hasta el otro lado de la cerca y abrió la puerta de la reja con una llave. ¿De dónde sacaste esas llaves?

"Las robé cuando nadie las estaba cuidando. Fue demasiado fácil."

De verdad era una ladrona. Haruhi deslizó la puerta de metal hacia un lado y me hizo señas con una mano. Caminé hacia aquella niña, que era una cabeza más baja de lo que sería en tres años, mientras trataba de sostener bien a Asahina-san todo el tiempo.

A un lado de la entrada de la Secundaria del Este, estaban la pista de carreras y el campo de fútbol. El edificio principal estaba cruzando al otro lado. Haruhi comenzó a caminar en diagonal, atravesando la pista.

Fue una suerte que estuviese tan oscuro, ya que no pudo ver claramente mi rostro ni el de Asahina-san. Dentro de tres años, Haruhi no sospechará que nos conoció a mí y a Asahina-san mientras estuvo en su primer año de secundaria. Era mejor así, o podría causar grandes problemas.

Haruhi fue directamente hacia una esquina de la pista de carreras y me llevó hasta la entrada trasera de la bodega para equipo deportivo. Adentro había una vieja carreta y una máquina para dibujar líneas en la pista un poco más atrás, así como algunas bolsas de cal en polvo.
Apoyada contra la reja, el rostro que se dió la vuelta para mirarme era mucho más joven que el de la Comandante de la Brigada SOS que yo conocía.

"Las oculté en la bodega durante la tarde, ¿muy astuta, no?"

Haruhi sonrió, luego cargó una bolsa de cal que pesaba casi tanto como ella, la subió en la carreta y comenzó a empujarla. La forma en la que empujaba lentamente aquella carreta me hizo notar lo pequeña que era en realidad. Supongo que los estudiantes de secundaria son todavía unos niños durante su primer año.

Con mucho cuidado, dejé a la durmiente Asahina-san en el suelo, apoyada contra una pared de la bodega. Por favor quédate ahí y pórtate bien por un momento.

"¡Yo lo hago! Déjame esto a mí. Tú ve a traer la máquina para trazar las líneas."

¿Tengo que ayudarla? Todo el tiempo había sido tratado como un esclavo por Haruhi, que actuaba como un robot que ha perdido el control y no se detendrá hasta que haya destruido todo a su alrededor. Al parecer ella había sido así desde mucho antes. La verdadera naturaleza de una persona no cambia mucho en tan sólo tres años.

"Sigue mis instrucciones y dibuja unas líneas. ¡Sí, tú! Yo tengo que vigilarte desde lejos para ver que no cometas errores. ¡Ah! ¡La dibujaste mal por allá! ¡¿Qué estás haciendo?!"

Comenzó a darle órdenes a un estudiante de preparatoria que ni siquiera conocía, sin siquiera pensarlo dos veces. No había duda de que se trataba de Haruhi. Si aquella hubiese sido la primera vez que veía a una estudiante de secundaria comportándose así, habría pensado que estaba completamente loca.

Es decir, si la hubiese conocido antes de conocer a Nagato, Asahina-san y Koizumi.

Siguiendo las instrucciones de Haruhi, dibujé unas líneas blancas a la izquierda y a la derecha del terreno. En los siguientes treinta minutos, no apareció ni un solo profesor haciendo rondas nocturnas, y ningún auto de la policía pasó cerca para investigar alguna queja de los vecinos.

¿Acaso los símbolos extraños en el campo de juego de los que Taniguchi me había hablado, habían sido dibujados nada menos que por mí?

Observé en silencio aquel patrón de líneas en el que había trabajado tan duro. Haruhi regresó a mi lado y me arrebató la máquina de las manos. Comenzó a dibujar unas pocas líneas más y dijo:

"¿Hey, tú crees que existan los extraterrestres?"

Eso fue sorpresivo.

"Supongo que sí existen."

La imagen de Nagato apareció en mi cabeza.

"¿Y qué dices de los viajeros en el tiempo?"

"Hmm… no me sorprendería que existieran."

En ese momento, yo mismo era un viajero en el tiempo.

"¿Y qué hay de la gente con poderes sobrenaturales?"

"Están por todas partes, supongo."

De repente pensé en un montón de esferas rojas volando por todos lados.

"¿Y los viajeros interdimensionales?"

"Todavía no me he encontrado con ninguno."

"Hmpf."

Haruhi arrojó a un lado la máquina para trazar líneas y se limpió un poco de cal que tenía en la mejilla frotándola contra su hombro.

"Hmm, con esto bastará."

Comencé a sentirme muy intranquilo, ¿acaso había dicho algo que no debería? Haruhi me miró y me dijo:

"¿Ese es el uniforme de la Preparatoria Norte?"

"Sí."

"¿Cómo te llamas?"

"John Smith."

"......¿Acaso eres estúpido, o qué?"

¿No puedo elegir mi apodo al menos una vez?

"¿Y quién es esa chica?"

"Es mi hermana. Sufre de un desorden del sueño llamado narcolepsia. Ya lleva mucho tiempo así, y se queda dormida de un momento a otro en cualquier parte. Tengo que llevarla cargada cuando eso sucede."

"Hmpf."

Haruhi se mordió el labio inferior y miró hacia un lado, con una expresión de incredulidad. Decidí cambiar el tema de conversación.

"¿Oye, para qué es todo esto?"

"¿No lo sabes? Es un mensaje."

"¿Para quién? No me digas que es para Hikoboshi y Orihime."

Haruhi pareció sorprenderse, y me contestó con una pregunta:

"¿Cómo lo sabías?"

"......Bueno, hoy es Tanabata. Yo conozco a alguien que también hace cosas así."

"¿En serio? Me gustaría conocer a esa persona. ¿Hay alguien así en la Preparatoria Norte?"

"Ajá."

Claro que hasta dentro de unos años, la única persona que hará cosas así, serás tú.

"¿Hmm, la Preparatoria Norte, eh......?"

Haruhi murmuró como si lo estuviese pensando detenidamente. Estuvo en silencio por algún rato como un vegetal, y de un momento a otro se dió la vuelta.

"Ya me voy a casa. Ya conseguí lo que quería aquí. Nos vemos."

Se fue caminando a grandes zancadas. ¿Ni siquiera una palabra de agradecimiento? Qué grosera, claro que así es Haruhi. Además, no me dijo su nombre en todo aquel rato. Tuve el presentimiento de que era mejor que no lo hubiese hecho.

No nos podíamos quedar allí para siempre, así que decidí despertar a Asahina-san. Por supuesto, antes devolví a la bodega la carreta con la cal, ya que Haruhi la había dejado allí tirada.

Durmiendo como un gatito, Asahina-san se veía tan hermosa que estuve tentado a hacer algo indebido, pero al final pude resistir aquella tentación y comencé a sacudirla por los hombros.

"Ah...... oh. ¿Eh?......"

Abriendo sus ojos, Asahina-san comenzó a mirar a su alrededor.

"¡¿EH?!"

Gritó y se puso de pié de un salto.

"E,e,e...... ¿En dónde estamos? ¿Por qué? ¿Qué hora es?"

¿Cómo debía responderle? Cuando estaba empezando a buscar una respuesta, Asahina-san gritó de pronto:

"¡¡¡AH!!!"

Incluso en aquella oscuridad, pude notar que su rostro claro estaba mucho más pálido.

Asahina-san buscaba nerviosamente por todo su cuerpo con ambas manos.

"El DDPT......no está. No puedo encontrarlo~~."

Asahina-san estaba al borde de las lágrimas, y después de un momento comenzó a llorar de verdad. Parecía una niña extraviada por la forma en que lloraba y se limpiaba las lágrimas con su brazo. Pero aquel no era un buen momento para pensar en lo tierna que se veía.

"¿Qué es un DDPT?"

"Sniff~~......Es información clasificada, no te lo puedo decir...... es algo así como una máquina del tiempo. Lo usé para llegar a éste plano temporal...... pero ya no puedo encontrarlo. Sin él no podemos regresar al tiempo del cual salimos......"

"¿Y entonces cómo se te perdió?"

"No lo sé...... Se supone que no es posible perderlo...... pero ya no está."

Recordé a la otra Asahina-san, que estuvo acariciándola casi una hora antes.

"¿No podría venir alguien a ayudarnos......?"

"No es posible. Sniff~~."

Asahina-san me explicó entre muchos suspiros, que cada evento dentro de un plano temporal está predeterminado, así que de existir un DDPT, ella debería tenerlo. Como ya no lo traía con ella, quería decir que era inevitable que lo perdiera, o que había sido decidido que "ella ya no debía tenerlo"...... o algo así. ¿Qué quiso decir con todo eso?

"¿Pero dime, qué vá a pasar con nosotros ahora?"

"Sniff, sniff. Quiere decir que si las cosas siguen así, nos quedaremos varados en éste plano temporal tres años atrás, y no podremos regresar a nuestro tiempo original."

¡Eso sí es grave! Pensé en todo eso, pero por alguna razón no me sentí alarmado. La Asahina-san adulta no me dijo nada sobre eso. Supuse que debió ser ella la que tomó el DDPT y causó aquella situación. Imaginé que Asahina-san (adulta) había viajado al pasado solamente con ese propósito. Para la Asahina-san que había venido desde un futuro más lejano que ésta Asahina-san, debía ser algo inevitable.

Alejé mi vista de Asahina-san, que seguí llorando sin consuelo, y me detuve al ver el patio de la escuela. Los patrones misteriosos que Haruhi había inventado y yo había dibujado con sus instrucciones se veían muy confusos. Los profesores y estudiantes de la Secundaria del Este seguramente se llevarían una sorpresa cuando los vieran al día siguiente. Deseé que aquellos garabatos no fueran algún insulto en idioma extraterrestre...... y justo cuando pensaba en eso, al fin lo noté.

Estaba muy oscuro, y todo aquel terreno sólo estaba iluminado por las suaves lámparas de la calle. Como las figuras que había dibujado eran tan enromes, no era posible verlas bien si no se estaba a cierta distancia.

Por eso me tomó tanto rato descubrir lo que eran.

Metí la mano en mi bolsillo y saqué el tanzaku que Nagato me había entregado. En él se veían dibujadas unas misteriosas formas geométricas.

"Puede que todavía tengamos una salida."

Al decir eso, Asahina-san me miró parpadeando, mientras yo seguía observando el tanzaku.

Los patrones de símbolos que tenía dibujados eran exactamente iguales al mensaje de Haruhi para las estrellas. Era el mismo graffiti que Haruhi y yo habíamos dibujado en la cancha de la escuela unos minutos atrás.

Salimos rápidamente de la Secundaria del Este y nos dirigimos hacia un complejo de apartamentos de lujo cerca de la estación.

"¿No es ésta...... la casa de Nagato-san?"

"Sí. Nunca le pregunté cuándo había llegado a la Tierra, pero tenía que estar aquí por lo monos desde hace tres años...... creo."

Me paré en la entrada principal del edificio de apartamentos y presioné el botón con el número 708. Se escuchó un corto timbre en el intercomunicador y pude sentir el calor de las manos nerviosas de Asahina-san a través de las mangas de mi chaqueta. Hablé por el micrófono.

"¿Es ésta la residencia de Nagato Yuki?"

"......" fue lo único que respondió el intercomunicador.

"Eh, no sé cómo decir esto......"

"......"

"Soy amigo de Suzumiya Haruhi...... ¿eso tiene algún sentido para tí?"

Hubo una exhalación fría al otro lado del intercomunicador. Una breve pausa, y luego......

"Entra."

Bip La puerta se abrió. Llevé a Asahina-san, que estaba completamente aterrada, hasta el ascensor. Llegamos al séptimo piso y hasta el departamento 708, el cual sólo había visitado una vez antes. Empujé la puerta con suavidad y se abrió muy lentamente.

Nagato Yuki estaba de pié al otro lado de la puerta. Todo se sentía muy irreal. ¿Entonces sí era verdad que Asahina-san y yo habíamos viajado hacia atrás en el tiempo?

Nagato se veía exactamente igual a como la había visto antes, lo que me hizo dudar si en verdad habíamos viajado en el tiempo. La forma en que llevaba puesto su uniforme de la Preparatoria Norte, cómo me miraba con sus ojos inexpresivos, y su aparente falta de calor corporal y de autoconciencia, no eran diferentes de la Nagato que yo conocía. Sin embargo, la única diferencia era que Nagato había dejado de usar sus anteojos hacía algún tiempo, mientras que la Nagato frente a nosotros los traía puestos, igual que el día en que la conocí.

Nagato traía puestos aquel par de anteojos, los cuales no recuerdo cuándo dejó de usar.

"¡Hey!" levanté una mano y le dí un amigable saludo. Nagato ese veía tan carente de emociones como siempre. Asahina-san se escondió detrás de mí, temblando sin parar.

"¿Podemos pasar?"

"......"

Nagato se dio la vuelta en silencio y miró hacia el interior de su departamento. Asumí que nos había dado a Asahina-san y a mí permiso para entrar. Nos quitamos los zapatos y nos dirigimos hacia la sala. Era exactamente igual a como sería tres años después, tan vacía como siempre. Nagato se quedó de pié, esperando a que nosotros entráramos. Sin más alternativa, decidí explicarle todo. ¿Por dónde comenzar? ¿Desde el primer día de escuela en el que conocí a Haruhi? Era una historia terriblemente larga.

Saltándome los detalles, le dí un breve resumen de todo lo que había pasado. Sus ojos inexpresivos continuaron mirándome a través de sus lentes. Creo que pasé unos cinco minutos explicándoselo, aunque el resumen de toda aquella historia sobre Haruhi debió escucharse totalmente absurdo, por no decir nada peor.

"......y entonces, la “tú” de tres años en el futuro, me entregó esto."

Nagato se quedó mirando el tanzaku que le entregué, con sus dedos suspendidos sobre los extraños símbolos como si estuviese leyendo un código de barras.

"Entendido."

Nagato simplemente asintió con la cabeza. ¿Es todo? Espera, de pronto se me ocurrió algo que había estado preocupándome.

Presioné mi mano contra mi sien, y dije:

"Es verdad que conocí a Nagato hace sólo algún tiempo, ¿pero entonces para ella ya habían pasado ya tres años desde que nos vimos? Es decir, para tí, ¿ésta es la primera vez que nos vemos, verdad?"

Ni siquiera yo pude entender bien lo que acababa de decir. Pero los lentes de Nagato brillaron mientras respondía muy tranquila, como si no fuera nada extraño:

"Sí."

"Entonces......"

"Solicitando permiso para acceso compartido de memoria con disparidad temporal alterna. Descargando datos de plano temporal móvil reversible."

¿Qué diablos fue eso?

"La 'yo' que existe en el plano temporal de tres años hacia adelante, y la 'yo' que existe en éste periodo de tiempo somos la misma persona."

¿Y qué? ¿No se supone que todos somos así? Pero no puede ser posible que la Nagato de tres años atrás comparta sus recuerdos con la Nagato de tres años después.

"Es posible."

¿Cómo lo hiciste?

"Sincronización."

Eh, no lo entiendo.

Nagato no respondió, pero lentamente se quitó los anteojos. Sus ojos vacíos parpadearon. Ese era el rostro del ratón de biblioteca que me era tan familiar. Era la Nagato Yuki que yo conocía.

"¿Por qué tienes el uniforme de la Preparatoria Norte? ¿Ya comenzaste a estudiar allí?"

"No, por el momento estoy en modo de hibernación."

"Hibernación...... ¿Vas a estar esperando aquí durante tres años?"

"Sí."

"Eres muy...... paciente. ¿No te aburres mucho?”

Nagato sacudió la cabeza y dijo:

"Es mi misión."

Sus enormes ojos me miraron fijamente.

"Hay más de una manera de moverse a través del tiempo."

Nagato prosiguió con su expresión austera:

"El DDPT es sólo una herramienta para controlar el espacio-tiempo, pero contiene muchas imprecisiones y márgenes de error. Existen muchas otras teorías para el movimiento a través del continuo espaciotemporal."

Asahina-san agarró firmemente mi mano una vez más.

"Eh..... ¿Qué quiere decir eso?"

"Usar el DDPT para transferir formas de vida orgánicas a través del tiempo es admisible, pero genera demasiado ruido residual. Para nosotros no es una herramienta ideal."

¿Cuándo dices "nosotros", te refieres a la Entidad de Pensamientos para la Integración de Datos?

"¿Nagato-san puede realizar saltos a través de los planos temporales con su forma completa?"

"La forma no es necesaria. Para viajar en el tiempo basta con que se transmita la cantidad suficiente de datos."

¿Ir de inmediato entre el presente, el pasado y el futuro, eh?

Si Asahina-san podía hacerlo, entonces no sería problema para Nagato. Ella tiene los poderes necesarios para hacerlo. En ese momento me pregunté algo: Si la comparábamos con Nagato o con Koizumi, ¿Asahina-san no era la más normal de todos ellos?

"Entonces está bien."

Interrumpí la conversación entre Asahina-san y Nagato, pues no era el momento para discutir sobre métodos y teorías sobre el viaje en el tiempo. Lo importante era lo que podíamos hacer para que Asahina-san y yo regresáramos a nuestro tiempo, tres años en el futuro.

Nagato simplemente asintió con la cabeza y dijo:

"Puede hacerse."

Se puso de pié y abrió la puerta del cuarto contiguo a la sala.

"Aquí."

Era un cuarto al estilo tradicional Japonés con el suelo cubierto de tatami, de hecho no había nada más excepto los tatami. Se veía desolado, como era de esperarse en casa de Nagato. Eso no me pareció raro, ¿pero para qué nos había llevado hasta aquel cuarto para invitados? ¿Acaso la máquina del tiempo estaba escondida en aquel cuarto? Cuando ya iba a comenzar a hacer todo tipo de preguntas, Nagato sacó una manta de la alacena y comenzó a tenderla en el suelo. Hasta había sacado un par de sábanas.

"Puede que sólo sea yo el que estoy imaginando cosas...... ¿Pero no estás pidiéndonos que durmamos aquí, o sí?"

Nagato tendió la sábana y me miró. Mi silueta y la de Asahina-san se reflejaban claramente en sus brillantes pupilas.

"Sí."

"¿Aquí? ¿Con Asahina-san? ¿Los dos?"

"Sí."

Eché un breve vistazo hacia un lado y ví a Asahina-san muy avergonzada, con su rostro de un color rojo intenso. Era de esperarse, supongo.

Pero Nagato no parecía preocupada en lo más mínimo.

"Ahora duerman."

¡No digas esas cosas!

"Sólo van a dormir."

Bueno...... era lo único que pretendía hacer de todas formas. Intercambié una mirada con Asahina-san, que seguía sonrojándose, y me encogí de hombros. Habíamos venido a pedirle ayuda a Nagato, así que si ella decía que teníamos que dormir, ¡entonces tendríamos que dormir! Si al despertar nos encontrábamos en el tiempo del cual habíamos venido, entonces era la solución más simple.

Nagato puso su mano sobre el interruptor de la luz y comenzó a murmurar algo. Mientras yo pensaba: ¿No nos estás diciendo ‘buenas noches’, o sí? la lámpara parpadeó y se apagó.

¡Pues entonces vamos a dormir! Me acosté y me cubrí con la sábana.

Un instante después, las luces se encendieron otra vez. El tubo fluorescente parpadeó a medida que la energía se estabilizaba. ¿Eh? ¿Qué fue esa extraña sensación? Por la ventana se veía el mismo cielo nocturno de antes.
"Puede que sólo sea yo el que estoy imaginando cosas...... ¿Pero no estás pidiéndonos que durmamos aquí, o sí?"

Me senté, Asahina-san también se sentó, aferrada a su sábana.

Su inocente cara de niña estaba llena de preocupación, me miró como tratando de preguntarme algo, pero por supuesto, yo no tenía ninguna respuesta a sus preguntas.

Nagato estaba allí de pié nuevamente, con su mano en el interruptor.

Tuve el presentimiento de que aquella no era la Nagato de siempre, y en su rostro parecía haber cierta emoción que no reconocí. Miré con detenimiento aquella pálida expresión, y parecía como si quisiera decir algo pero no pudiese hacerlo debido a algún conflicto en su interior. Si no hubiera observado su rostro por tanto tiempo antes, quizá nunca lo habría notado. Aunque no puedo asegurar que todo aquello no fuese sólo un producto de mi imaginación.

Escuché una fuerte respiración a mi lado, al voltear ví a Asahina-san presionando los botones del reloj digital en su muñeca derecha.

"¿Eh? ¡No puede ser! ...... ¿Eh? ¿Es verdad?"

Me quedé mirando su reloj, ¿Acaso ese era el tal DDPT?

"No, es sólo un reloj digital automático."

¿Uno de esos relojes que se sincronizan automáticamente con la hora satelital?

Asahina-san sonrió alegremente y dijo:

"Regresamos. Nuestro tiempo de partida era el 7 de Julio...... justo después de las nueve y treinta de la noche. ¡Qué alivio!"

Dejó salir un suspiro desde lo más profundo de su corazón.

La que estaba en la puerta era la Nagato que tanto conocíamos. Si mi indicador principal era el hecho de usar o no anteojos, entonces aquella Nagato Yuki era la misma que había aprendido a relajarse un poco. Al ver cómo se veía después de tres años, por fin pude entenderlo. Nagato había cambiado desde aquella primera vez que la ví, cuando Haruhi me arrastró hasta el salón del Club de Literatura. El cambio había sido tan sutil que quizá ella misma no lo había notado.

"¿Pero, cómo lo hiciste?"

Nagato le explicó a Asahina-san en un tono uniforme:

"Congelando selectivamente los datos espaciotemporales, preservándolos hasta el momento de destino en el continuo espacio-tiempo, y finalmente desbloqueando los datos."

Dijo algunos términos muy abstractos, luego hizo una pausa antes de proseguir:

"Y ese momento es ahora."

Asahina-san trató de ponerse de pié, pero sus rodillas temblaron y cayó sentada de nuevo.

"No puede ser...... imposible...... Nagato-san, tú......"

Nagato seguía en silencio.

"¿Qué pasa?" pregunté.

"Nagato-san...... detuvo el tiempo. Seguramente hizo que el tiem0po en este lugar, con nosotros dentro, estuviese congelado por tres años, y hoy descongeló el tiempo...... ¿no es cierto?"

"Sí." respondió Nagato y asintió.

"Es increíble, para ser capaz de detener el tiempo...... ah~."

Asahina-san se arrodilló exhausta y suspiró.

Al parecer, habíamos regresado a nuestro tiempo, tres años en el futuro. Estaba seguro tan sólo con observar la reacción de Asahina-san, ya que es del tipo de persona que refleja en su rostro todo lo que piensa. No importaba, en aquel momento estaba dispuesto a creer que la razón por la que habíamos podido regresar era porque el tiempo había sido congelado. Podía creer en cualquier cosa ya, sin importar lo que fuese, y podía aceptarla sin problemas. Todo estaba bien...... pero…

Aquella no era la primera vez que yo estaba en casa de Nagato. Un poco más de un mes antes ella me había invitado allí, pero en aquella ocasión sólo ví la sala principal y no había entrado en el cuarto para invitados, el cual ni siquiera había notado antes. Entonces...... eh, es decir, ¿qué es lo que quiero decir?

Miré a Nagato, y Nagato me devolvió la mirada.

"......¿En otras palabras, cuando yo estuve aquí de visita por primera vez y escuché toda aquella historia sobre las explosiones de datos, había otro "yo" durmiendo en el cuarto de al lado?"

¿Qué diablos quería decir eso? Esa deducción iba en contra de cualquier lógica.

"Sí." respondió Nagato. Me sentí muy mareado.

"......¿Oye, eso quiere decir que desde entonces ya sabías lo que iba a suceder? ¿Incluyéndome a mí y todo lo que pasó hoy?"

"Sí."

Desde mi punto de vista, la primera vez que ví a Nagato fue al principio del periodo escolar, cuando Haruhi pensó en crear la Brigada SOS. Pero Nagato ya me conocía desde el Tanabata de tres años atrás. Para mí, eso había ocurrido tan sólo unos pocos minutos antes, pero para ella habían pasado ya tres años. Creo que ya me volví loco.

Tanto yo como Asahina-san parecíamos estar completamente atónitos ante los hechos. Yo sabía que Nagato era capaz de muchas cosas, pero nunca pensé que incluso podía detener el tiempo. ¿En ese caso, eso no la convierte en una especia de Mujer Maravilla?

"Eso no es cierto."

Ella simplemente rechazó mis alabanzas.

"Este fue un caso especial. Una medida de emergencia. A menos que sea muy importante, es un método que casi nunca usamos."

Entonces, nosotros éramos considerados "muy importantes".

"Gracias, Nagato."

Tenía que agradecérselo, era lo menos que podía hacer.

"No importa."

Nagato asintió con su rostro aparentemente en blanco, y luego me entregó el tanzaku con las figuras geométricas. Lo tomé y noté que el papel estaba bastante desgastado, como si efectivamente hubiera estado allí por tres años.

"Ah sí, los símbolos de éste tanzaku, ¿puedes decirme lo que significan?"

Pregunté sin mucho interés. En realidad no pensé que nadie pudiese entender aquellos garabatos sin sentido inventados por Haruhi, así que en realidad lo dije en broma.

"Aquí estoy."

Nagato respondió, y casi perdí el sentido.

"Eso es lo que está escrito ahí."

Estaba cada vez más confundido.

"¿Entonces estos dibujos y símbolos tipo Nazca, son algún tipo de lenguaje extraterrestre?"

Nagato no respondió a mi pregunta.

Asahina-san y yo salimos de la casa de Nagato y caminamos bajo la luz de la luna.

"¿Asahina-san, tenías algún objetivo al llevarme hasta el pasado?"

Asahina-san trató de pensarlo un momento, luego levantó la cabeza y dijo en voz baja:

"Lo siento. Yo...... bueno...... eh...... no estoy segura...... Yo sólo soy...... la interfaz final...... no, quise decir la inferior...... no, más bien como una aprendiz......"

"Sin embargo, estás del lado de Haruhi."

"Es que nunca pensé que Suzumiya-san me encontraría y me haría unirme al club."

Dijo esto con una pequeña mueca. Asahina-san, te ves hermosa también con esa expresión.

"Sólo seguí las órdenes...... de mis superiores, o de mi supervisor. Ni siquiera yo sé muy bien el significado de las cosas que tengo que hacer."

Mientras miraba cómo Asahina-san se sonrojaba, comencé a pensar mi interior, ¿podría ser que su superior fuese justamente la Asahina-san adulta? Era una suposición sin pruebas, ya que los únicos viajeros en el tiempo que conocía eran ella y la Asahina-san normal, así que no me culpen por pensar eso.

"Ya veo." dije inclinando mi cabeza.

Sin embargo, aún no lo podía entender. Si la Asahina-san adulta había ido a darme una pista, entonces sabía lo que nos pasaría. Pero parecía que no le había dicho nada a ésta Asahina-san. ¿Qué quería decir eso?

"Hmm......"

No valía la pena arriesgarme a sufrir un dolor de cabeza por eso. Si Asahina-san no lo entendía, entonces era imposible que yo pudiese entenderlo. Nagato había dicho que había más de una manera de viajar a través del tiempo. Supongo que los viajeros del futuro tienen sus propias normas. Sólo espero que alguien me lo explique una vez que todo se haya resuelto.

Me despedí de Asahina-san al llegar a la estación. Su pequeña figura se inclinó una última vez para agradecerme, y luego se alejó, lo cual fue una verdadera lástima. Después de que ella desapareció de mi vista, me dirigí a mi casa, y sólo en ese momento recordé que había dejado mi maleta en salón del club.

8 de Julio... Para mi consciencia, era el día siguiente, pero para mi cuerpo habían pasado tres años y un día desde la última vez que había ido a la escuela. Llegué con las manos vacías y me dirigí inmediatamente hacia el salón del club para recoger mi maleta antes de ir al salón de clases. Al parecer, Asahina-san había llegado antes que yo, porque su maleta no estaba por ninguna parte.

Al llegar al salón, ví a Haruhi sentada en su lugar, mirando fijamente al exterior por la ventana, como si estuviese esperando la llegada de unos extraterrestres.

"¿Qué te pasa? Has estado deprimida desde ayer. ¿Acaso estuviste comiendo hongos alucinógenos o algo?"

Le dije eso mientras me sentaba. Haruhi dejó salir intencionalmente un largo suspiro y dijo:

"En realidad no es nada. Sólo me sentí un poco triste pensando en algo del pasado. Unos viejos recuerdos del Tanabata."

Sentí un escalofrío. ¿Qué recuerdos eran?...... Mejor no le pregunté.

"Ya veo."

Haruhi volteó la cabeza y se puso a mirar las nubes que cambiaban de forma. Me encogí de hombros. No tenía intenciones de encender la mecha de aquella bomba. Cualquiera con un poco de sentido común habría hecho lo mismo.

Después de clases, el salón del Club de Literatura se convirtió una vez más en el cuartel ilegal de la Brigada SOS.

Lo único que dijo Haruhi fue: "Arrojen esa caña de bambú a la basura, ya no sirve." Y se fué de inmediato. El brazalete de "Comandante" se veía bastante solitario allí tirado sobre la mesa. Bueno, supuse que al día siguiente volvería a ser la misma chica excéntrica, ordenándonos hacer cosas sin sentido. Ella es así.

Asahina-san tampoco fué ese día. Solamente Nagato Yuki estaba en aquel salón, junto a Koizumi y a mí, que jugábamos una partida de ajedrez. Incapaz de resistir su pasión "evangelizadora" por aquel juego, acepté su propuesta de enseñarme a jugar.

Pensé que Koizumi había decidido cambiarse al ajedrez porque apestaba jugando al Otelo, pero me equivoqué, porque era igual de malo en ajedrez.

Capturé uno de los peones de Koizumi con mi caballo mientras observaba a Nagato, que miraba el tablero con mucho interés.

"Hey, Nagato, no lo entiendo. ¿Entonces Asahina-san sí es realmente del futuro?"

Nagato inclinó la cabeza muy lentamente.

"Sí."

"Pero siento cierta paradoja en eso de viajar al pasado y regresar al futuro."

Era de esperarse. Si no existiese la continuidad entre el presente y el futuro – si regresásemos tres años, cambiáramos algo, nos durmiéramos y regresáramos al presente, entonces ése "presente" sería diferente del mundo que dejamos "ayer" al comenzar el viaje. Pero por lo que había visto, había sido yo el que la había dado a Haruhi una idea que no debió ocurrírsele en primer lugar, la misma idea que la había traído a la Preparatoria Norte y estimulado su interés en todo lo que no fuese humano...... era una posibilidad válida.

Si yo no hubiese viajado tres años hacia el pasado, quizá nada de esto habría pasado. A juzgar por el tono en que la Asahina-san adulta hablaba, parecía saber mucho más que nosotros. En otras palabras, sí existía una continuidad entre el pasado y el futuro, lo cual contradecía lo que Asahina-san me había dicho unas semanas antes. Al menos eso sí lo podía entender, sin importar lo tonto que fuera.

"Ya que no hay una respuesta concluyente para la teoría de las paradojas, no tenemos forma de probar que no existan tales paradojas."

Nagato habló con calma, mostrando una extraña expresión de “Eso debe bastar para explicarlo todo”. Quizá esa explicación fuese suficiente para ellos, pero yo todavía no lo entendía. Nagato inclinó su blanco cuello y me miró fijamente.

"Pronto entenderás."

Luego regresó a su asiento de costumbre y se perdió en su mundo de los libros. Koizumi habló luego:

"Esta es la situación. Justo ahora, mi rey está siendo amenazado por tu torre. Por supuesto, es un problema para mí, ¿hacia dónde debo escapar?"

Koizumi dijo esto mientras levantaba el rey negro con su mano, luego guardó la pieza en el bolsillo de su chaqueta y me mostró las palmas de las manos, como un mago cuando termina un truco.

"¿Y bien, crees que hay una paradoja si hago esto?"

Jugué con la torre blanca entre mis dedos y pensé: No voy a jugar un estúpido juego de filosofía Zen contigo, y no pienso seguir pensando en asuntos tan abstractos. Así que me niego a contestar tu pregunta.

De todas formas – no hay duda de que Haruhi es un ser paradójico, y lo mismo puede decirse de todo éste mundo.

"Además, el rey no significa nada para nosotros, es la reina la que juega el papel más importante."

Moví la torre blanca hasta la casilla en la que antes estaba el rey negro. Reina a caballo 8.

"......No sé qué va a suceder a continuación, pero espero que no sea algo que me produzca un dolor de cabeza."

Nagato permaneció en silencio, mientras que Koizumi sonrió y dijo:

"Creo que es mejor que las cosas sigan en calma, ¿o prefieres que pase algo?"

Suspiré mientras dibujaba un círculo junto a mi nombre en la tabla de puntuaciones.





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