Konjiki no Word Master Capitulo 26

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La traducción de este capitulo fue realizada gracias a la versión en ingles de esta misma página.

Traducido por ValkarRouse

Capitulo 26ː La Reunión en el País de las Bestias[edit]

"¡Papá!"

"Te dije que te dirijas a mí como Padre."

"¡Por favor olvídate de eso por ahora y escucha lo que tengo que decir!"


La persona teniendo esta conversación es un hombre con un rostro como un león. Este hombre es en realidad el rey del 【Reino Bestia de Pasión】, Leowald King.

Y la persona llamando a Leowald papá es su descendiente de sangre, la princesa Kuclear.

Aunque su padre lucia una majestuosa e intimidante aura, Kuclear era diferente. La única cosa similar entre ellos era su sedoso cabello marrón carmesí, que se mantiene cortado.

Aunque sus ojos parecían un poco fuertes, la impresión que emitía era la de una joven amada por todos. Quizás esto era debido a la influencia de su madre Blansa.

Ella actualmente está dentro del 《Árbol del Rey》, interrogando a su padre. Los contenidos de su conversación...


"Oye, ¿por qué es que se me prohíbe ir a la guerra?"

"He dicho esto una y otra vez, pero aun eres demasiado joven. Incluso no has logrado aprender el arte de 《Unión》 aun, ¿verdad?"

"... Bueno... eso es verdad."


Ella interrumpe el contacto visual con su padre.


"Pronto, estaremos haciendo las preparaciones para la guerra. Participaremos en mucho derramamiento de sangre y muerte por todas partes en nuestras filas."

"¡P-pero aun soy la princesa de este país! ¿Esperas que este aquí mientras todos van a luchar?"

"Exactamente."

"¡Papá!"

"No tengo la menor sensación que enfrentaremos la derrota, pero solo en ese caso, necesito asegurarme que algo de sangre real quede atrás."

"¿Eso significa que tomaras a todos mis hermanos contigo?"

"Exactamente."

"Ku..."


Kuclear pone una cara oprimida mientras aprieta sus dientes. Ella podía entender el punto de su padre. Si todos aquellos de sangre real van a la batalla y conocen su finales, entonces el país pasara por una confusión.

Ese es el porqué Kuclear se quedara atrás mientras sus dos hermanos van a la guerra. Ella puede entender que eso es por el bien de su país, pero aun no está satisfecha.


"¡N-No puedo aceptar eso! ¡Nosotros aun tenemos a Mimir con nosotros! Esa niña puede..."

"¿Qué tipo de cosas esperas de una niña de nueves años?"

"Uu... pero..."


Mimir era la hermana menor de Kuclear. Por supuesto, ella también era una portadora de sangre real, pero era demasiado joven para dejar el país a ella. Además, ella tenía otro problema.


"Aunque ella tiene mi sangre, Mimir está enfrentando un problema difícil, ¿no es verdad?"

"E-eso es verdad, pero... Esa chica es muy inteligente. Mucho más que yo."


Leowald salió de su rol como rey por un momento, y puso su manos sobre los hombros de Kuclear.


"Ya tienes 18 años. Tú piensas más en este país que yo."

"Papá..."

"Debido a eso, tus hermanos y yo podemos ir a luchar sin preocuparnos."

"..."

"No tengo intención de morir. Voy a matar a todos los Evila, y procederé con los Humas. Arreglaremos nuestras viejas deudas y tomaremos el país."


Leowald miro a Kuclear con sus ojos penetrantes.


"Pero, incluso yo..."


Kuclear siente la calidez emanando de su hombro.


"Tú eres mi hija. La hija del Rey Bestia. Puedes ser inexperta, pero creo que serás un Hombre Bestia que esté por encima de los otros.

"Papá..."

"Así que mientras estemos fuera, dejare este país a ti."


Al decir eso, Leowald asiente, y deja la habitación sin esperar por la respuesta de su hija.

Kuclear, quedándose atrás, mira su propias manos, lamentando su carencia de poder.


"Si solo tuviera más poder... Si solo fuera fuerte como mis hermanos..."


Ella quería luchar. Quería proteger a su pueblo, su país y a la raza Gabranth. Pero ella se dio cuenta que no tenia tal poder. Kuclear miro la espalda de su padre, murmurando para si misma lo lejos que parecía.


                         ***                                 ***                            ***


Una reunión se estaba teniendo en el 《Árbol del Rey》. Tomando lugar en la mesa redonda, el rey Leowald dirigió su mirada a las personas ante él.


"Todos, ha llegado la hora."


Tras esas palabras, los ojos de las personas escuchando se llenan con confianza.


"Por un largo tiempo, hemos enfrentado tratos injustos. Los ˈEvila hacen lo que les plazca con nuestras tierras, y los Humas nos ven como nada más que esclavos. Incluso ahora, muchos de nuestros hermanos están sufriendo."


Todos asintieron firmemente.


"Nosotros finalmente alcanzamos el poder. ¡Nosotros, que no hemos recibido magia y hemos perdido nuestras habilidades raciales hemos ganado el arte más poderoso de 《Unión》! ¡Ahora es el momento para que nosotros enseñemos nuestros colmillos, y les mostremos a los que nos miraron hacia abajo a mirarnos hacia arriba! ¡Y tenemos que enseñarles! ¡Que Los Hombres Bestia somos los seres que destacaran sobre los cielos!"

"¡Sí!"


Fuertes voces de acuerdos llenaron el área. Leowald sonrió al ver la confiabilidad de sus subordinados.


"Primero hay que hacer una proclamación de guerra! ¡Somos diferentes que esos Evila que viven a través del engaño y la traición. Nosotros pelearemos mirando a nuestros oponentes a los ojos. ¡Y ganaremos! ¡Este es el orgullo del pueblo Gabranth!"

"¡Sí!"

"Después de declarar la guerra, debemos marchar hacia la tierra del enemigo. Por supuesto, encontraremos Evila allí... Denles caza sin remordimientos."


Todos los presentes dan una sonrisa feroz. Realmente son portadores de la sangre de bestias. Sus instintos animales, su deseo de la batalla, era inhumano.


"Leglos, ¿Has terminado de escribir la proclamación formal?"

"Sí, he escrito exactamente como ordeno, padre."

"Bien."


Leglos era el hijo mayor de Leowald. Según sus vasallos, no cayó muy atrás de su padre en fuerza, popularidad o atmósfera intimidante.


"Entonces después de enviarlo, tomare mi unidad hacia el territorio Evila."


La persona diciendo esto era el segundo hijo, Lenion. Su rostro parecía más cerca de la de su madre. Parecía bastante similar a Kuclear.


"Entiendo, pero no bajes tu guardia. Al recibir nuestra proclamación, definitivamente van a reunir su fuerzas."

"Lo sé. Pero aun voy a cazar hasta el último de ellos."


Él también era un Hombre Bestia. Sus ojos mostraban una profunda sed de sangre.


"¿Todos entienden? ¡Esto es guerra! Nuestro principal objetivo es ganar y regresar a casa. ¡Esta es una pelea que no podemos arriesgar perder! ¡Todos lleven su orgullo como Hombres Bestia mientras marchan a la batalla! ¡Estamos apuntando a la erradicación!"

"¡Sí!"

"Comenzaremos nuestra marcha una semana desde ahora. Feroces batallas nos esperan. ¡Todos marchen de regreso a sus casa, y difundan la voz a sus parientes!"


Todos asintieron.


"Entonces, de ahora en adelante, estaremos incrementando nuestra fuerza de combate."


                         ***                                 ***                            ***


Justo sobre la habitación que Leowald tenía su reunión, un único joven estabaˈ arrodillándose con una expresión desagradable en su rostro.


"Ah, esto se ha vuelto muy grave, dood."


Parece que ha escuchado los contenidos de la reunión. Sus orejas se contraen mientras comienza a pensar para si mismo.


"Nunca pensé que las cosas procedieron así de rápido, dood. ¿Qué debería hacer?"


Él se rasca su rostro mientras reflexiona sobre el futuro. Sus orejas se contraen una vez más.


"... Bien, nada fuera de lo común aquí."


Un Soldado con aspecto de Hombre Bestia se acerco al área, pero no encontró a nadie allí.


El joven había rápidamente dejado el área.

Y cuando el lugar estaba limpio...


"Eso estuvo cerca, dood. Si me atrapan, no sería divertido, dood."


Él dice mientras silenciosamente regresa al lugar que estaba antes. Había saltado y agarrado una rama alta del árbol cuando sintió al soldado aproximarse.

Este es el 《Árbol del Rey》. Tiene miles y miles de ramas ridículamente gruesas extendiéndose en todas las direcciones. Y tallada en el interior de ellos habían varias habitaciones y pasillos.


"Por ahora, supongo que debería entregar el mensaje, dood."


Él revisa la ciudad antes que el árbol con una expresión solemne.


"Ellos hicieron un reino tan pacifico, aun así irán por la molestia de destruirla, dood."


El joven levanta la mirada hacia el cielo.

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